Día Internacional de la Niña: los desafíos para acabar con la violación de sus derechos

En el marco del Día Internacional de la Niña, declarado por la ONU en 2011, se da luz a la situación actual de millones de niñas en el mundo que sufren diferentes problemáticas: desde desigualdad de género, hasta abuso sexual.

Cada año, las cifras sobre casos de discriminación o violencia contra las menores de edad sigue siendo alarmante.

Durante los dos últimos años de la pandemia de Covid-19, la situación ha empeorado con el incremento de la vulnerabilidad y exposición en la infancia y adolescencia a la violencia a los derechos de las más pequeñas, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Este 11 de octubre, más que una celebración, el Día Internacional de la Niña es una fecha para concientizar a la población sobre la mala situación que muchas menores enfrentan y que va desde la desigualdad de género, obstáculos para acceder a una buena educación, matrimonio infantil, violencia sexual e intrafamiliar, entre otros.

Más educación para luchar contra la desigualdad

En muchas culturas, ser mujer es una desventaja. Las menores de edad, sobre todo en países en desarrollo, siguen sufriendo por no tener los mismos derechos que los niños en áreas como la educación o su participación en las diferentes actividades dentro de la sociedad.

Según Unicef, “las niñas de todas las condiciones están alzando sus voces contra las desigualdades. Por todo el mundo, los movimientos encabezados por niñas están poniendo freno al matrimonio precoz y a la mutilación genital femenina, exigiendo medidas para combatir el cambio climático e innovando en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas”.

Algunas cifras de la agencia de la ONU siguen siendo alarmantes: más de 200 millones de niñas y mujeres en el mundo han sufrido la mutilación genital; cerca de 650 millones de mujeres han contraído matrimonio antes de cumplir los 18 años; apenas 2 de cada 5 niñas completa la educación secundaria; 500 millones de mujeres no tienen instalaciones adecuadas para gestionar su higiene menstrual, entre otros datos.

Al contrario de las niñas que más han sufrido, se ha demostrado que aquellas que han recibido buenos niveles de educación tienen más de posibilidades de superar las barreras de la pobreza y la discriminación. Por esta razón, ONU-Mujeres resalta la necesidad de que los gobiernos de cada país implementen políticas públicas que garanticen la protección de las niñas y adolescentes.

Desde 2011, la ONU no se cansa de repetir el mensaje para todas las naciones, especialmente donde las brechas de género y el no cumplimiento de los derechos humanos de las niñas está más acentuado: “las adolescentes tienen derecho a una vida segura, educada y saludable, no solo durante los años críticos de formación, sino también a medida que maduran y se convierten en mujeres. Si reciben apoyo efectivo durante la adolescencia, las niñas tienen el potencial de cambiar el mundo, tanto como niñas empoderadas de hoy como trabajadoras, madres, emprendedoras, mentoras, jefas de hogar y líderes políticas del mañana”.

La dura realidad que viven muchas niñas en América Latina opaca otras problemáticas como la desigualdad de género o el acceso a más oportunidades.

Según cifras de Unicef de 2017, más de un millón de niñas y adolescentes son víctimas de violencia sexual en América Latina y el Caribe y una de cada cuatro ha contraído matrimonio antes de los 18 años.

Fuente: EFE y medios oficiales.