Altos Labs: la empresa que quiere descifrar la fórmula de la «juventud eterna»

La compañía, creada a principios de 2021, está reclutando científicos para desarrollar una tecnología de reprogramación biológica capaz de rejuvenecer células.

El fundador de Amazon y Blue Origin, Jeff Bezos, y Yuri Milner, multimillonario ruso-israelí inversionista de proyectos de ciencia y tecnología como Facebook, habrían unido fuerzas para financiar las investigaciones de Altos Labs, una nueva empresa de biotecnología que busca prolongar la vida humana.

Altos Labs se creó a principios de 2021 y ya tiene oficinas en Silicon Valley, San Diego, Reino Unido y Japón. Se trata de una compañía que, según fuentes citadas por MIT Technology Review, está reclutando científicos para desarrollar una tecnología de reprogramación biológica capaz de rejuvenecer células.

La expectativa es que este método permita revitalizar cuerpos de animales y humanos, prolongando así la expectativa de vida. Para perseguir ese objetivo, se estima que la empresa «levantó» ya más de 270 millones de dólares de inversión.

Importantes científicos involucrados

Entre las grandes mentes destacadas cuyos nombres resuenan para unirse, el portal del MIT nombra a los siguientes expertos:

Juan Carlos Izpisúa Belmonte, un biólogo español que ganó notoriedad por su investigación sobre embriones humanos y de mono y que aseguró que la esperanza de vida de los humanos podría extenderse 50 años.

Steve Horvath, profesor de la Universidad de California y desarrollador de un «reloj biológico» que puede medir con precisión el envejecimiento humano.

Shinya Yamanaka, ganador del Premio Nobel por su investigación sobre la reversión del envejecimiento en las células. Confirmó su rol como presidente del consejo asesor científico de Altos Labs expresando que «aunque hay muchos obstáculos que superar, existe un potencial enorme».

Según explican, la empresa se centraría en estudiar la reprogramación celular, técnica que le valió a Yamanaka el Nobel de Medicina en 2012 y con la cual, mediante la adición de solo cuatro proteínas (ahora conocidas como factores de Yamanaka), las células pueden recibir instrucciones para volver a un estado primitivo con las propiedades de las células madre embrionarias.

Esta misma técnica fue aplicada a ratones vivos por el laboratorio de Izpisúa Belmonte en 2016, logrando signos de reversión de la edad.

La empresa está trabajando en la regeneración celular, con el fin de desarrollar métodos para rejuvenecer animales e incluso seres humanos.

Algunos científicos, sin embargo, se muestran escépticos ante este escenario y declaran que si bien el concepto es sólido (la técnica tiene un efecto indiscutible y repetible en experimentos de laboratorio cuando se aplica a células individuales), se está haciendo mucha publicidad. Al mismo tiempo, señalan que es demasiado arriesgado de probar y dista mucho de ser una terapia humana.