Brasil conmemora su independencia dividido entre apoyar o no a Bolsonaro

Este martes 7 de septiembre Brasil celebra el 199° aniversario de la declaración de su independencia y lo hace en un escenario marcado por la tensión social y política.

El gigante sudamericano llega a la fecha profundamente dividido y se prevé una jornada de masivas manifestaciones a favor y en contra del presidente Jair Bolsonaro.

La tensión política y social se respira en Brasil desde las jornadas previas a la celebración. Por un lado con el presidente Jair Bolsonaro convocando a sus seguidores y por el otro, el expresidente Lula da Silva, líder del opositor Partido de los Trabajadores (PT), acusando al mandatario de estimular la división, el odio y la violencia.

Bolsonaro cargó la fecha de cierto contenido partidario y alentó una jornada de protestas. El viernes pasado, el ultraderechista aseguró que las manifestaciones de este martes serían “un ultimátum” a los magistrados de la Corte Suprema que habían tomado lo que considera decisiones «inconstitucionales» contra su Gobierno.

El concepto que más utiliza Bolsonaro para definir esta jornada icónica es el de “libertad”. Desde las redes sociales anticipó que las celebraciones son por “la libertad y los valores”, aunque el autoritarismo sobrevuela el ambiente del sector afín a Bolsonaro.

En este sentido, el pedido de una intervención militar está en boca de algunos grupos de extrema que siguen instando a que las fuerzas armadas clausuren el Parlamento y la Corte Suprema, una posibilidad que muchos temen se pueda materializar dado el nivel de polarización política que se vive en todas las esferas de la sociedad brasileña.

Lula da Silva acusa a Bolsonaro de alentar las divisiones y el odio

En un mensaje desde su cuenta de Twitter, el expresidente y líder del Partido de los Trabajadores, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo un recorrido por sus años de gobierno y en su comparación sobre los respectivos festejos del 7 de septiembre fue tajante. Según el líder de izquierda, durante sus mandatos esta fue una fecha marcada por anuncios que favorecían al pueblo brasileño, mientras que, según sus palabras, en lugar de anunciar soluciones, Bolsonaro está llamando a la gente al enfrentamiento, en actos “contra la democracia».

Las palabras de Bolsonaro convocando a celebrar esta jornada como un ultimátum a la Justicia parecen haber calado entre sus seguidores. El lunes 6 de septiembre por la noche, sus partidarios atravesaron las barreras policiales mientras intentaban avanzar hacia el Congreso de Brasilia, la capital del país.

Si bien no lograron avanzar, los ‘bolsonaristas’ dejaron unas imágenes que muchos comparan con las del 6 de enero, cuando seguidores de Donald Trump invadieron el capitolio de Estados Unidos.

De hecho, alrededor de 150 expresidentes y líderes de partidos de izquierda de todo el mundo firmaron una carta abierta en la que critican el llamado de Bolsonaro por considerar que alienta una suerte de imitación del asalto al Capitolio estadounidense, luego de que Donald Trump pronunciara un discurso afirmando, sin pruebas, un fraude electoral, y convocara a sus seguidores a manifestarse en contra de las presuntas irregularidades.

Según los firmantes de la carta, las protestas estarían alimentando las hipótesis y los temores -en algunos sectores de la población – ante un eventual golpe de Estado en el país más grande de América latina.

La disputa de Bolsonaro con el poder judicial en el centro de su celebración

La Justicia brasileña autorizó investigaciones a aliados de Bolsonaro por presuntamente atacar las instituciones democráticas difundiendo información falsa a través de Internet; algo que para el presidente representa una violación del derecho a la libertad de expresión.

Días atrás, el líder de la ultraderecha protagonizó un acto en el que acusó a determinadas figuras de la Corte Suprema de usar su poder para «darle otro rumbo al país». Hay quienes aseguran que los magistrados en cuestión serían Alexandre de Moraes y Luis Barroso.

Barroso no solo integra el supremo sino también el Tribunal Superior Electoral (TSE). Un ente que Bolsonaro tiene entre sus principales blancos de ataques y al que acusa, sin pruebas, de planear un fraude para los comicios de 2022. Mientras que De Moraes está a cargo de un proceso sobre la difusión masiva de noticias falsas y ataques a las instituciones democráticas a través de Internet, en el que Bolsonaro y activistas ultraderechistas son investigados.

Así, entre tensiones, divisiones y rumores de ataques a la democracia, Brasil celebra su gran Fiesta Nacional. Se espera que millones de personas salgan a las calles en diferentes ciudades del país este martes.

De un lado los críticos de Bolsonaro, entre los cuales muchos piden su salida del poder y demandan soluciones a la crisis económica y sanitaria que vive el país. Del otro, ciudadanos que apoyan al mandatario en su enfrentamiento con el poder judicial y los medios, entre otros críticos del presidente. Ambos sectores tienen en Bolsonaro y en Lula da Silva las voces referentes que representan sus modelos de país y que hoy se pronunciarán en las calles. 

 

Fuente: EFE y Reuters