Cuáles son los pro y las contra de la alimentación vegetariana

Las motivaciones de una persona para seguir una dieta vegetariana son múltiples, pero puede desencadenar en tener falta de vitamina b12 y hierro si no se lo reemplaza. 

Es una pregunta muy común sobre cuáles son los pro y las contras de una alimentación vegetariana. Pero lo primero que debemos recordar es que uno tiene que diferenciar la alimentación vegetariana, ya que esta puede ser vegetariana, ovolactovegetariana (tiene huevos y tiene lácteos), puede ser pescetariana, comen peces, o puede ser vegana, que comen solamente productos que salen de la tierra.

Una dieta vegetariana, con la adecuada orientación profesional, es suficiente en calidad, cantidad y variedad nutricional, permitiendo mantener un óptimo estado de salud y de rendimiento físico.

Las motivaciones de una persona para seguir una dieta vegetariana son múltiples, entre estas se reconocen algunos beneficios para la salud, como la mantención de un peso adecuado, un menor índice de masa corporal y menor riesgo de desarrollar obesidad en el largo plazo.

En esta misma línea, las personas vegetarianas acostumbran tener una alta ingesta de potasio, lo que contribuye a una menor presión arterial, un mejor control de la glucemia y menor riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2, en comparación con personas omnívoras.

El beneficio de las dietas vegetarianas se ha visualizado también en las bajas concentraciones de colesterol plasmático, lo cual contribuye a una menor mortalidad por enfermedad isquémica y probabilidad de desarrollar cáncer colorrectal.

Pero si no tenemos en cuenta que puede faltar vitamina B12 y puede faltar hierro, ahí podemos tener una deficiencia y, si se lo transmitimos a un niño, esa deficiencia es todavía más riesgosa porque un niño necesita indispensablemente esos nutrientes para el desarrollo de su cerebro.

El Hospital Garrahan, hospital modelo, el principal hospital de pediatría de la Argentina y uno de los más importantes de Latinoamérica, empezó a publicar a principios del 2020 que llegaban chicos con falta de apetito, con flacidez, algunos con convulsiones, con retraso madurativo, con dificultad para hacer contacto con la vista, el chico venía madurando bien y de repente se paró.

El estudio detectó que la deficiencia de vitamina B12 es una de las complicaciones más graves de los hijos e hijas de las mujeres que siguen dietas vegetarianas y veganas sin supervisión profesional. La investigación advirtió sobre el aumento de casos de niños con problemas neurológicos relacionados a la falta de esta vitamina y su relación con el incremento de dietas veganas y vegetarianas.

Los niños estudiados fueron lactantes previamente sanos, amamantados en forma exclusiva, ninguno recibía alimentos de origen animal ni suplementos, no habían tenido complicaciones perinatológicas, sus madres no habían recibido consejería nutricional durante el embarazo ni ningún tipo de suplemento.

En los últimos años la prevalencia de los casos de niños con déficit de este nutriente en el Hospital Garrahan aumentó rápidamente: de 0,85 casos por año entre 2006 y 2013 se pasó a 3,5 casos por año en el período 2016-2018. El trabajo presentado por los profesionales del Garrahan estudia y describe a “un grupo de lactantes, hijos de madres veganas, con déficit de B12 y compromiso neurológico grave: apneas, convulsiones, hipotonía, desconexión y retraso madurativo”.

La vitamina B12 estimula el crecimiento de los glóbulos rojos y además protege el sistema nervioso. El 60% de las mujeres veganas puede tener un déficit de vitamina B12 haciendo una dieta vegana, y hasta un 40% en los adolescentes.

Entonces, ¿Dónde se encuentra la vitamina B12? Se encuentra en la carne, en menor cantidad, en el huevo, en la yema del huevo y en menor cantidad, en el pollo. Estos son los alimentos animales que tienen vitamina B12, puede haber un poco en el pescado y en algunos alimentos que estén enriquecidos, tienen el agregado de vitamina B12.

Ante el aumento de la incidencia de la población vegetariana/vegana, se debería considerar la deficiencia de vitamina B12 ante pacientes con manifestaciones neurológicas de etiología desconocida, dado que es una enfermedad con un tratamiento inocuo y efectivo, y se evidencia mejoría clínica, y de los parámetros de laboratorio en todos los casos.

 

Fuente: Infobae.