El Covid-19 y sus patologías traumatológicas

Recientes estudios señalan que pacientes recuperados de Covid-19 han desarrollado ciertas patologías como pérdida de movilidad en el hombro, ciertas alteraciones motoras y pérdida de sensibilidad en ciertas partes del cuerpo.

Lic. Carolina Sotelo, especialista en Miembro Superior del Departamento de Rehabilitación Traumatológica del Hospital de Clínicas, explica se han detectado ciertas patologías como capsulitis adhesiva, neuropraxia de los nervios de la extremidad superior y alteraciones de la sensibilidad como hiperalgesia y parestesias.

Si bien refiere que “no se puede afirmar que el Covid-19 sea el desencadenante principal de las capsulitis” hay una línea de investigación que se puede seguir a partir de una serie de casos.

El hombro congelado o capsulitis adhesiva, es una pérdida progresiva de la movilidad de forma pasiva, por lo que el paciente tiene restricción de la movilidad, especialmente en la rotación externa, explicó la Lic. Sotelo.

La especialista detalla que existe una serie de seguimientos a pacientes que resultaron Covid positivo y luego de 8 a 10 semanas manifiestan episodios de dolor articular y rigidez.

El hombro congelado consta de 3 fases: La primera fase es aguda, el paciente refiere generalmente dolor nocturno intenso y difuso; no puede identificar la zona específica del dolor.

La segunda etapa se caracteriza por una limitación progresiva de la movilidad. El paciente no puede levantar completamente el brazo y con el pasar del tiempo aumenta, sobre todo en la movilidad pasiva.

Finalmente, la tercera fase, de resolución, es cuando el paciente nuevamente va recuperando la movilidad, por eso es importante el diagnóstico y abordaje oportuno.

En cuanto a las neuropraxias, específicamente de las ramas del plexo braquial, explicó que puede darse por la posición en decúbito prono prolongado en los pacientes que ingresan a terapia intensiva, dicha posición, se requiere para mejorar la ventilación.

“Al paciente se le ubica boca para abajo y esa posición genera con el paso del tiempo genera estrés a nivel de toda la estructura, en este caso los hombros y en consecuencia la presión a nivel de los nervios genera un bloqueo en la conducción nerviosa, dando como resultado, alteraciones motoras y sensitivas”, detalla.

Manifestó que también pueden darse alteraciones de la sensibilidad que pueden manifestarse en el paciente como dolor difuso y parestesia o sensación de hormigueo. Los casos más extremos dependen del nivel del bloqueo, en caso de neuropraxia.

Si hay un déficit importante de la conducción, puede haber paresia o debilidad muscular. Las dos partes se ven afectadas, tanto la sensitiva como la motora en diferentes grados, dependiendo del nivel de compresión que tenga en la estructura anatómica, que son los nervios.

En cuanto al tipo de terapia a ser aplicada al paciente, la profesional dijo que debe ser indicada por el especialista, de modo a evitar agravar la patología. El paciente debe llevar a cabo en cada fase un ejercicio específico de acuerdo a su limitación, para mantener y progresar con más facilidad hacia su recuperación.