Club Escuela Solidaria: Una revolución desde la educación abierta

Una red de miles de voluntarios lleva adelante el Club Escuela Solidada (CES), una propuesta educativa que pretende ofrecer a chicos de escasos recursos un estilo innovador para aprender de forma no convencional.

El CES es la primera escuela abierta del Paraguay, que se sustenta en una metodología de enseñanza 360°, enfocado en niños, niñas y adolescentes de la Educación Escolar Básica de sectores vulnerables de la sociedad.

Su fundador y Gerente Social, Seba Da Ponte, comenta a Mayoría que actualmente el CES trabaja con niños de barrios asuncenos como Cateura, los Bañados Norte y Sur, la Chacarita, Tablada Nueva y Loma San Gerónimo, también están presentes en Luque, Encarnación y Ciudad del Este.

¿Pero qué es lo que realmente ofrece el Club Escuela Solidaria que lo hace tan especial?

El CES se fundamenta en una pedagogía 360°. “La pedagogía y didáctica que aplica el 360 es como una integración universal de muchos conceptos que ya se desarrollaron y aun no”, comenta Da Ponte.

Para ejemplificar la manera en que funciona esta metodología, recrea una de las clases de ciencia que dan en la escuela, sobre el tereré y mientras los chicos lo comparten en una ronda, les van instruyendo sobre nutrición y los valores de la yerba mate, economía en cuanto al ciclo de producción, sobre historia y los orígenes de esa tradición, y hasta aprenden sobre las funciones de los yuyos, como la menta’i y su efecto en el sistema nervioso.

Expone que en el área académica del CES hay 7 subáreas: ciencia, inteligencia emocional, idioma, matemática, motricidad, tecnología y transmisión. “El niño elige abiertamente la clase en la que quiere entrar y no porque elijan una de ellas, dejan de tener las otras áreas, solo hay más énfasis, pero en 360° aprenden las otras áreas”, resalta.

Y en cuanto al área deportiva, cuentan con atletismo, ajedrez, básquet esgrima y rugby. “El deporte es un umbral a la ciencia, mientras juegan ajedrez les podes enseñar sobre historia, por ejemplo”, complementa.

Con la esgrima, los chicos aprenden de disciplina y en básquet aplican conocimiento de geometría en cuanto a la diagramación del campo de juego, mientras que En el rugby aprenden física y leyes de colisiones y gravedad. “Estamos hablando que toman vida las clases desde la aplicación de un juego, por eso es importante el fin pedagógico de los deportes”.

El CES también ofrece clases de pintura para fomentar el arte, donde los chicos no solo aprenden a pintar, sino también sobre historia, sociología, inteligencia emocional, entre otros aspectos como parte del sistema 360°.

“Cuando empezamos con el Club Escuela, los niños no querían comer frutas, porque en Paraguay estamos acostumbrados que los voluntarios, la gente de buen corazón – incluso yo era así – que, por llevarle chocolate, galletitas, chupetín y globo loco, les estamos dando un momento de felicidad, pero en realidad le estas llevando una bomba hipercalórica a los estómagos de los chicos, además le estas fundiendo los dientes, todo lo peor nutricionalmente hablando para los niños en desarrollo”, comenta.

Recuerda que antes intentó con otras varias iniciativas hasta que pudo delinear los conceptos iniciales de lo que hoy es el CES, para poder crear un impacto real en la sociedad, desde la educación.

EDUCACIÓN EN PARAGUAY

A su criterio, Paraguay está sumido en los problemas clásicos de los países en vías de desarrollo en cuanto a la educación.

“El MEC tiene miedo de dirigir las políticas públicas de la educación. Acá se le llama a activistas, a la iglesia, a cualquiera, incluso participan los chicos de los centros de estudiantes cuando se tiene que debatir sobre las políticas de Educación. Qué van a saber los chicos de los colegios si apenas están estudiando, sin desmeritar a los estudiantes, claro. Democratizar la educación no significa que se convierta en una cooperativa donde todos votamos. Hay que hablar con la ciencia sobre los ítems y temas que generan competencia internacional”, dice Da Ponte.

Alerta que el actual sistema es toda una improvisación, como una especie de teoría del caos y que, gracias a las clases virtuales durante la pandemia, se elevó enormemente la deserción escolar.

Seba Da Ponte, fundador del CES.

“Para mí los grandes temas de la Educación en el Sistema Público están fracasados, seguirán fracasados y con el nuevo ministro de Educación (Juan Manuel Brunetti) no parecen que las cosas vayan a cambiar”, enfatiza.

De acuerdo a su parecer, “la gente no quiere cambiar la educación, no solo políticos, también desde el sector privado, quieren que la educación se mantenga así, que sigamos ignorantes”.