“No estamos en la inquisición para prohibir libros”

La historiadora Noelia Quintana salió al paso de la postura de la Academia Paraguaya de la Historia en torno a la polémica por la colección de libros anunciada por Jorge Rubiani, y sostuvo que nadie puede decir a las personas qué leer y qué no.

La historiadora Noelia Quintana salió al paso de la postura de la Academia Paraguaya de la Historia en torno a la polémica por la colección de libros anunciada por Jorge Rubiani, y sostuvo que nadie puede decir a las personas qué leer y qué no.

“Los historiadores no somos peritos, estamos formados en hermenéutica, que es una ciencia de interpretación documental, pero no se puede saber a ojo si es falso un documento o si el papel es de tal época, no tenemos competencia”, dice Quintana a Mayoría.

Se trata de una respuesta al comunicado de la Academia en el cual califica de apócrifos los documentos históricos que sustentan la colección de libros de Jorge Rubiani, próxima a lanzarse.

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Quintana sostiene que los historiares, en caso de que los documentos no tengan un origen comprobado o un peritaje, se debe aclarar que se trata de una compilación, no de una investigación, para que el público esté en conocimiento.

“Muchos de los que critican no son historiadores, sino aficionados o difusores, pero a veces se presentan como profesionales que no son. En la Academia no son todos historiadores, ya que hacen una flexibilidad para que entren especialistas de otras áreas”, complementó.

Al margen de la discusión por el origen de los libros, Quintana asegura que “nadie puede decir a la opinión pública que algo no se puede leer. No estamos en la inquisición para prohibir libros. La gente tiene derecho a consumir lo que quiera”.

Reconoce que, en su calidad de científica, lo ideal es que los documentos en cuestión estén peritados, caso contrario aclarar visiblemente en los libros de que se trata de una compilación y no de investigación.

“Hay mucha hipocresía y un celo mezquino y bajo para quienes están en el mundo académico. Nadie es dueño de la verdad. En cuestiones de historia es muy difícil decir esta o aquella es la verdad”, exclama.

“Yo, como profesional de carrera, deploro mucho la persecución de la Academia hacia personas que muestran una visión diferente a lo que ellos quieren”, finaliza.