Recuperan cuadro de Picasso robado de una galería en 2012

El gobierno de Grecia anunció que recuperó la obra “Cabeza de mujer” del pintor español Pablo Picasso robada de la Galería Nacional de Atenas, y que detuvo a un sospechoso del hurto.

El cuadro de 56 por 40 cm, una obra de 1939, fue recuperado en la zona rural de Keratea, unos 45 km al sureste de Atenas. El lienzo cubista de Picasso representa un busto de mujer y fue un regalo del pintor español al pueblo griego en 1949, por su resistencia ante las fuerzas nazis.

«No quería vender el cuadro, lo hice por pasión al arte», aseguró el hombre tras ser llevado a comisaría.

Aunque los medios locales afirman que no se trata de un coleccionista al uso, el presunto ladrón ha afirmado que el único motivo para el robo a uno de los principales museos de Atenas fue poder poseer una gran obra de arte.

Precisamente cuando, hace unos meses, la Policía griega dio las primeras indicaciones en años de haber encontrado una nueva pista resaltó que «Cabeza de Mujer» brillaba por su ausencia en el mercado negro, lo que podía indicar que aún seguía en el país.

Desde el momento del robo los expertos destacaron la gran dificultad de transportar al extranjero o poder vender una obra tan buscada, de un autor sumamente conocido y reconocible.

En lugar de dentro de un marco prominente y en la pared de una pinacoteca, la Policía griega ha recuperado «Cabeza de Mujer» y «Molino», pintado por el holandés Piet Mondrian en 1905, escondidos en un barranco entre arbustos y maleza, cerca de Porto Rafti, a unos 50 kilómetros de Atenas.

Hasta allí los condujo el hombre, de 49 años, que ha confesado el delito tras ser detenido por la Policía.

Las pinturas, envueltas en un paquete para protegerlas, estuvieron, según el acusado, dos meses escondidas a la intemperie. Hasta entonces las había tenido en un almacén de su propiedad, pero al sentir que la investigación podría señalarle, el miedo a ser apresado le llevó a buscar otro escondite.

Peor suerte corrió un boceto de comienzos del siglo XVII, atribuido al manierista italiano Guglielmo Caccia, conocido como il Moncalvo, también robado en la misma ocasión.

El boceto resultó dañado al ser arrancado de su marco por lo que, según ha reconocido, el acusado tomó una decisión drástica: destruirlo. Lo cortó en pequeños trozos y lo tiró por el retrete poco después del robo.

A pesar de que aparentemente fue la pasión lo que le llevó a perpetrar un robo de este nivel, el hombre ha reconocido que no planeó robar un cuadro en concreto, sino que recogió las obras que tuvo más cerca en el momento de la verdad.

Durante medio año planeó el golpe, acudió casi diariamente a la galería, tanto para visitar las instalaciones como para vigilar los exteriores, donde controló los movimientos de los guardias de seguridad hasta estar seguro del procedimiento a seguir.

La madrugada del 9 de enero de 2012, el hombre consiguió entrar por un balcón que no se encontraba cerrado con llave y alejó a los guardias de seguridad de su ubicación al hacer saltar alarmas en distintas partes del museo.

Aunque hasta ahora se hablaba de dos ladrones, el hombre asegura que realizó el golpe solo. En pocos minutos arrancó las obras de sus marcos y, para cuando llegó la seguridad, solo era una silueta alejándose. Durante la persecución, un cuarto lienzo, otro paisaje de Mondrian, se le cayó.

Cabeza de Mujer 

«Cabeza de mujer», una representación cubista de Dora Maar, fotógrafa, pintora y musa del artista español, frente a un fondo azul fue pintada por Picasso en 1939 y donada por él años después a la Galería Nacional, como un homenaje a la resistencia del pueblo griego contra la invasión nazi.

Detrás del lienzo escribió a mano «Para el pueblo griego, un homenaje de Picasso».

Durante la ausencia de la obra, también la galería ha estado cerrada al público.

Fue fundada en 1900, pero durante la última década ha sido renovada y ampliada, con lo que ha doblado su capacidad de exhibición y, muy probablemente, ha mejorado sus sistemas de seguridad.