Día del Árbol: El desafío de conservar un tesoro natural

En Paraguay, cada 19 de junio se conmemora el Día del Árbol para celebrar y recordar la importancia de una de las mayores riquezas naturales de nuestro país: los árboles.

La conservación de distintas especies arbóreas continúa siendo tema de debate, sobre todo de aquellas que están en amenaza y en peligro de extinción en ambas regiones.

Desde el año 1904 en el Paraguay se celebra el Día del Árbol. En principio fue fijado para el 14 de julio, pero luego, en 1954, el Ministerio de Educación lo trasladó al 19 de junio. En el país, tanto el sector público como el privado han propuesto acciones para la preservación de las distintas especies arbóreas, sobre todo de aquellas nativas.

En el listado de las especies protegidas de la flora silvestre nativa del Paraguay figuran unas 12 especies arbóreas amenazadas de extinción (en riesgo de extinguirse en la naturaleza) y otras 30 especies de árboles en peligro de extinción (cuando el riesgo de su permanencia es extremadamente alto).

En la resolución N° 470/19 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) aparecen en esta línea varias especies que en determinado tiempo podrían desaparecer. Entre estas se citan el tajy, el palo borracho, palo santo, cedro, aratiku, palmito, guatambu, catuaba, entre otros.

En este contexto y considerando otros factores como los incendios intencionales, el incremento de las urbanizaciones, es que los sectores público y privado vienen ejecutando acciones para preservar el pulmón verde existente y evitar la desaparición de más árboles. De hecho, la Ley de Deforestación Cero promulgada en diciembre último prohíbe por 10 años el desmonte masivo en la Región Oriental y plantea un relevamiento de los bosques nativos en comunidades indígenas.

Beneficios de los árboles para la vida 
  • Los árboles proveen madera, un elemento natural, renovable y reciclable, que es imprescindible y nos acompaña a lo largo de nuestras vidas. Algunos productos derivados de la madera son: muebles, papel, pañales, viviendas, energía, textiles, químicos, entre otros.
  • Los árboles urbanos desempeñan una amplia gama de funciones en las ciudades, como almacenar el carbono, limpiar contaminantes del aire, reducir el riesgo de inundaciones y con su sombra, bajar la temperatura ambiente, requiriendo menor uso de acondicionadores de aire.
  • Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), en las ciudades los árboles mejoran la salud física y mental de los ciudadanos, realzan el aspecto de las ciudades y desempeñan funciones importantes en la cohesión social e incluso pueden reducir la delincuencia.
  • Plantar árboles es la acción más efectiva para capturar el carbono que produce el cambio climático. En las ciudades, el 70% de la emisión de CO2 lo producen los automotores. Una hectárea de árboles plantados aporta el oxígeno que respiran 40 personas al año.
  • Los árboles y los bosques tienen un importante rol en regular la disponibilidad de agua dulce protegiendo y regulando las cuencas hídricas. Los árboles reducen la erosión del suelo, de las costas y mejoran la filtración del agua en el suelo.
  • Los árboles contribuyen a la reducción de los riesgos relacionados con el agua tales como deslizamientos, inundaciones locales y sequías y ayudan a prevenir la desertificación y la salinización.
  • Los árboles en los bosques nativos son uno de los depósitos más importantes de diversidad biológica terrestre. Ofrecen hábitats muy diversos para las plantas, los animales y los microorganismos.
  • Los árboles plantados comercialmente permiten producir madera como recurso renovable y sostenible.
  • La plantación de árboles no sólo tiene beneficios ambientales, sino que tiene un impacto social muy importante en las economías regionales.