Día Mundial de la Bicicleta: menos contaminación, más ejercicio y vida saludable

El Día Mundial de la Bicicleta se celebra cada 3 de junio con el objetivo de recordar que se trata de una herramienta segura, beneficiosa para el organismo por el ejercicio físico que requiere y no emite contaminantes.

En el marco de los avances para combatir el cambio climático y concientizar a las distintas comunidades del mundo respecto de prácticas que contribuyan con esta causa, el uso de la bicicleta como medio de transporte es una indicación de gran valor.

Fotografía: Víctor Roa.

El uso de la bicicleta que pudo estar asociada a los fines recreativos y turísticos, ahora intenta instalarse como el medio de movilidad más cómodo, eficiente, ecológico y beneficioso para la salud, para actividades como ir al trabajo, realizar compras o trasladarse de un punto a otro en una ciudad, sobre todo en tiempos de pandemia donde el uso del transporte público está reservado para trabajadores esenciales.

Beneficios de andar en bicicleta

Las bondades de andar en bicicleta todos los días son muchas, ya que el ciclismo es un deporte muy completo. Conocer los beneficios puede ser un gran estímulo para cambiar algunos hábitos y reemplazar el auto o el colectivo para trasladarnos al trabajo, a la facultad o al optar por un paseo.

Andar en bicicleta adelgaza: la bicicleta es un gran aliado a la hora de combatir el sobrepeso y la diabetes. Permite quemar unas 300 calorías en media hora de pedaleo a ritmo tranquilo, y aún más si vas más ligero. Según la Escuela de Salud Pública de Harvard, andar en bicicleta tan sólo 5 minutos al día puede ayudar a las mujeres a reducir el aumento de peso cuando entran a la edad madura.

Fotografía: Getty Images.

Fortalece el cuerpo: andar en bicicleta fortalece los músculos, mejorando la postura y previniendo dolores de espalda. Es ideal para tener piernas fuertes, tonificadas, y tiene excelentes resultados en glúteos y abdomen.

Reduce el abdomen: la bicicleta ayuda a mejorar nuestro aspecto físico. Pedaleando todos los días, obtendremos un abdomen plano y un cuerpo mucho más estilizado. Es muy bueno para combatir la celulitis porque mejora la circulación.

Fortalece las rodillas: las rodillas suelen sufrir mucho al hacer deporte. Gracias a la bicicleta, se fortalece tanto la musculatura que ejerce de sujeción de la rodilla como los músculos de las piernas con bajo impacto.

Protege las articulaciones: dedicar unos minutos diarios a andar sobre dos ruedas es muy positivo para las articulaciones de las rodillas. A diferencia de otras actividades como correr o saltar, el 70-80% del peso del cuerpo es amortiguado por el asiento, con lo que las articulaciones y los cartílagos no soportan demasiado peso.

Mejora el sistema cardiovascular: al ser un ejercicio aeróbico, la bicicleta hace bien al corazón y los pulmones. Oxigena, estimula la circulación sanguínea y es buena para combatir la presión arterial alta.

Reduce el riesgo de infarto: diversos estudios demuestra que andar en bicicleta en forma periódica reduce notablemente el riesgo de infarto. La razón es que cuando pedaleamos el ritmo cardíaco aumenta y la presión arterial disminuye. Además, se reduce el colesterol malo y los vasos sanguíneos aumentan su flexibilidad.

Fortalece el sistema inmunológico: practicar ciclismo regularmente repercute de manera positiva en nuestras defensas. Es porque los fagocitos, llamados células “comebacterias”, se movilizan de forma inmediata gracias al pedaleo.

Combate el dolor de espalda: el ciclismo es una de las actividades ideales para las personas que sufren dolor de espalda, porque ayuda a fortalecer y mantener la columna vertebral protegida de vibraciones y golpes. Además, una buena postura, con el torso inclinado hacia delante, hace que los músculos de la espalda se tensen y se estabilice el tronco.

Ayuda a cuidar el Planeta: la bicicleta es un medio de transporte ecológico porque no requiere de combustible. De esta manera, ayuda a reducir los niveles de monóxido y dióxido de carbono, hidrocarburos y otras partículas que favorecen la contaminación del aire. Además, no provoca ruido.

Permite ahorrar dinero: la bicicleta puede ser una gran aliada de la economía doméstica. Si reemplazamos el auto o el transporte público para trasladarnos, además de cuidar la salud estaremos ahorrando dinero. Según algunos informes, los costos que puede ocasionar el uso de la bicicleta son entre 50 y 100 veces menores a los de andar en automóvil. Tras una pequeña inversión en una bicicleta y en accesorios para circular con seguridad, luego reduciremos muchos los gastos del mes.

Entretiene y estimula el bienestar: un paseo en bicicleta es un plan ideal para compartir con amigos o en familia, y es genial para todas las edades. No sólo es divertido sino que genera endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad.

Ayuda a dormir mejor: andar en bicicleta estabiliza el ritmo biológico del cuerpo y reduce los niveles de cortisol, una hormona relacionada con el estrés que impide el sueño profundo, según un estudio de la Universidad de Medicina de Stanford. La investigación demostró que quienes practican ciclismo logran reducir el tiempo para dormirse y aumentar el sueño nocturno.

Aliado anti estrés: es un deporte que no requiere una altísima concentración ni pensar en los siguientes pasos, por lo que en la bicicleta puedes dedicar tiempo para vos, para pensar, para escuchar música o, sencillamente, para desconectar. Sobre la bicicleta sos el dueño de tus pensamientos.

¿Cómo fomentar el uso de la bicicleta?

De acuerdo a información de la ONU, existe más de 1 billón de usuarios de bicicletas alrededor del mundo. Esto representa interés y adhesión al objetivo de convertir a la bicicleta en el medio de transporte predilecto de los ciudadanos, sin importar la región en la que se encuentren, a pesar de factores excepcionales como el clima.

Los gobiernos tienen una gran incidencia en esta estrategia: deben velar por la seguridad de los ciclistas, realizar campañas informativas sobre el correcto uso del medio de transporte y sus medidas de seguridad, y garantizar las condiciones necesarias para el acondicionamiento de la vía pública y su convivencia con otros transportes.

La movilidad y la seguridad peatonal son responsabilidades de los gobiernos. El uso de la bicicleta no solo debe fomentarse, sino regularse para que transcurra en las condiciones adecuadas. Son muchas las áreas en las que la bicicleta puede ser un instrumento colectivo beneficioso: educación, salud, cultura, movilidad y hasta economía. Además, en el marco de la pandemia y la emergencia sanitaria, no constituye un espacio de riesgo de contagio de covid-19, ya que se utiliza de forma individual y al aire libre.