Conmebol retira a Colombia como sede de la Copa América

El Gobierno colombiano había pedido aplazar el evento a finales de año debido a la pandemia, una solicitud rechazada por el ente rector del fútbol sudamericano.

La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) decidió retirar a Colombia como una de las sedes de la Copa América, torneo que prevé iniciar el 13 de junio. En un comunicado emitido en la noche del jueves 20 de mayo, la Conmebol confirmó que Colombia no será sede del torneo.

Aunque el comunicado no entrega motivos, la difícil situación sanitaria y la ola de protestas en el país (que han tenido el rechazo a la realización del certamen como una de sus consignas) terminaron por sepultar la organización en el país cafetero. El evento, que se presentaba como histórico al desarrollarse en dos sedes por primera vez, perdió una de ellas a pocos días del pitazo inicial.

A la vez, en respuesta al pedido del Gobierno colombiano de aplazar el inicio del torneo a finales de año, Conmebol respondió que “por razones relacionadas al calendario internacional de competiciones y a la logística del torneo, resulta imposible trasladar la Copa América 2021 al mes de noviembre”, 

El ministro del Deporte de Colombia, Ernesto Lucena, había señalado que el Ejecutivo de Iván Duque pidió el aplazamiento del torneo debido a la imposibilidad de permitir público en los estadios por la situación sanitaria del país. 

En el texto, la Conmebol sostiene que en los próximos días anunciará lo referente a la relocalización de los partidos que debían disputarse en el territorio colombiano. 

De acuerdo con las autoridades de Colombia, la decisión de haber solicitado el aplazamiento del torneo responde a que no sería posible garantizar la presencia de público en los estadios dentro de los próximos meses debido a la situación sanitaria. 

«Lo más importante en un evento de esta magnitud es el aforo de público (…) La imposibilidad de tener aforo hace que la Copa no sea un evento con el que todos soñamos (…) Sobre esa base solicitamos que, tanto como para Colombia como para Argentina, se dé un plazo donde podamos realizar este evento de la mejor manera posible con hinchas en los estadios, que al final son los que le dan vida y color a la Copa América», explicó Lucena. 

Adicionalmente, en los últimos días ha crecido en Colombia un movimiento que se opone a la realización del torneo, en parte, por considerar que no es el momento para organizar un certamen futbolístico cuando existen necesidades más urgentes que atender.

El clima de violencia y confrontación que se vive en algunas ciudades de Colombia, muchas bloqueadas desde hace días, llevó a Conmebol a trasladar los encuentros de los clubes colombianos en torneos internacionales (Copa Libertadores y Copa Sudamericana) a otros lugares de la región. 

No obstante, y pese al clima de tensión, la cuarta fecha de la Copa Libertadores permitió que los equipos Junior y América de Cali desarrollaran sus encuentros en la ciudad de Barranquilla, al norte del país. En ambos cotejos, la acción debió detenerse durante algunos minutos debido a que los gases lacrimógenos, lanzados por las fuerzas policiales para dispersar a los manifestantes que se encontraban en los alrededores del estadio, afectaron a los jugadores.

Situación en Argentina 

En Argentina, el Gobierno de Alberto Fernández, que se había mantenido cauto respecto a la realización del torneo, anunció el 17 de mayo que se encuentra en condiciones de organizar la totalidad del certamen, bajo las restricciones que exige la pandemia. 

«Hemos confirmado nuestra decisión de ser anfitriones de la Copa América. Nos lo pidió la Conmebol y hemos dicho que sí, con todas las restricciones que exige la pandemia (…) Dentro de estos términos, estaríamos dispuestos a cumplir con nuestro compromiso”, explicó Fernández durante una entrevista con el medio local C5N. 

No obstante, la situación sanitaria en Argentina no es la mejor. El país registró el 19 de mayo un nuevo récord de contagios en un solo día con 39.652 infecciones, mientras que el día previo había reportado la cifra más alta de muertes en 24 horas con 745, de acuerdo con el boletín emitido por el Ministerio de Salud.

Esta situación llevó al Gobierno argentino a instaurar un estado de alerta máxima por la crisis sanitaria y un confinamiento total de nueve días entre el 22 y el 30 de mayo.