El día en que una reliquia masónica fue encontrada en un mercado de pulgas

Es uno de los episodios más inusuales de azar que pueda ser narrado, sobre todo por el peso de la historia que se concentra en ese sable forjado en bronce de tres piezas. La espada, que data del año 1884, fue tallada a mano y contiene un grabado que reza “Constante Unión”, nombre de la logia de José Hernández, creador de la obra de “Martín Fierro”.

En entrevista exclusiva con Mayoría, Miguel Ángel Villalba, nos narra aquel fortuito momento en que adquirió por unos pocos billetes, una verdadera joya de la historia y un artículo de inconmensurable valor para la Logia.

Cuenta que fue en el año 2005, durante un recorrido por el microcentro en compañía de su nieto. “Yo suelo ir por palma con mi nieto en una tienda de antigüedades noté un sable y le pregunto yo al señor si podía ver, pero me dijo que estaba sellado”.

Atraído por la curiosidad, decidió adquirirlo por un precio superior al ofrecido por el vendedor que fue de G 50.000. “Te pago ahora mismo G 80.000 y llevo”, dijo, y fue así como se hizo poseedor de la reliquia.

Sobre cómo llegó hasta ese sitio de segunda mano esa pieza histórica, hay escasos detalles. “Llegué a consultar, no me supo decir el vendedor, solo dijo que una señora que vivía en el Edificio Independencia le había dejado para vender”.

Durante un tiempo fue la única espada que la Fraternidad Masónica número 7 de la Gran Logia Simbólica del Paraguay utilizaban en sus ceremonias.

Tiempo después, se pusieron en contacto con hermanos de la Logia de Corrientes para indicarles que en Paraguay habían encontrado la espada perdida durante décadas y estaban dispuestos a devolverla.

“Vinieron los de Corrientes, vino hasta el Gran Maestro de Buenos Aires. Entregamos de forma simbólica, hicimos un ritual adecuado a la ocasión. Ahí ganamos el voto de los argentinos, también de los uruguayos y brasileños, y fuimos reconocidos como Logia por la CMI (Confederación Masónica Internacional)».

“El precio que pagué no es cercano a lo que vale, no por su historia”, exclama. Antes de ofrecer a devolverla, fue sometida a pericias para determinar su autenticidad.

En julio del 2008 se celebró aquel encuentro para proceder a la devolución de la espada a la Logia Madre, en la terraza del icónico Hotel Guaraní de Asunción.