Colombia seguirá siendo sede de la Copa América

A pesar de la difícil situación que viven Colombia y Argentina, países sedes del encuentro deportivo, por la pandemia por el coronavirus, la Conmebol y el Gobierno nacional se mantienen firmes en que los partidos se realizarán en el país.

Este sábado el ministro del Deporte de Colombia, Ernesto Lucena, ratificó que el Gobierno se mantiene firme con la organización de la Copa América en conjunto con Argentina, pese a la incertidumbre desatada por las protestas sociales que comenzaron hace más de dos semanas.

Lucena durante una rueda de prensa expresó “Usemos la Copa América como un vínculo de paz, de expresión”.

“Sé que hay posturas diferentes frente al evento, pero hoy Colombia, más que nunca y como en el 2001, necesita la Copa América”, añadió.

Sobre el desarrollo del torneo se cierne la amenaza de las protestas, que comenzaron el 28 de abril y han dejado hasta el momento 42 muertos (41 civiles y un policía), en hechos marcados por la brutalidad policial y por el vandalismo.

Lucena aseguró hoy que en “el tema de seguridad”, el Gobierno entregará a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) un informe con el que busca darle “un parte de tranquilidad” a ese organismo para la realización del torneo.

Los partidos que se disputaron esta semana en las ciudades de Pereira y Barranquilla, esta última sede de la final de la Copa América, tuvieron incidentes entre la Policía y los manifestantes.

La situación más delicada se vivió en Barranquilla, donde los partidos entre Junior-River Plate y América de Cali-Atlético Mineiro fueron detenidos en varias ocasiones porque los gases lacrimógenos de los disturbios llegaron hasta el estadio Romelio Martínez, sede de esos lances deportivos.

“Vamos a ir hasta el final, Colombia no puede enviar ese mensaje de que la Copa América la vamos a ceder o a cancelar”, expresó el alto funcionario.

El entrenador de la selección de Brasil, Tite, mostró este viernes su “preocupación” por la convulsa situación social de Colombia, que ha impactado partidos de la Copa Libertadores, a un mes de que comience la Copa América en el país y en Argentina.

“Existe algo que está por encima, que es la integridad física de todos nosotros, la de los jugadores y la de todo el personal de la plantilla. Lo estamos acompañando, pero sí, tenemos esa preocupación”, dijo el seleccionador Tite en una rueda de prensa.

Las violentas manifestaciones han abierto un debate en el país en el que muchos claman, incluso en las calles, porque Colombia desista de organizar un torneo en medio de una crisis cuyo fin no se percibe cercano.

La Copa América, que iba a disputarse en 2020, se pospuso para este año y está previsto que se juegue del 13 de junio al 10 de julio.