Apple vs Facebook: tensa la disputa por la privacidad de datos

Un cambio aparentemente pequeño que está realizando Apple en sus dispositivos puede tener consecuencias importantes en las ganancias que obtiene Facebook.

Esta semana, la compañía fundada por Steve Jobs introduce una nueva herramienta en los iPhones y iPads que permitirá a los usuarios negarse a que las aplicaciones recopilen sus datos.

Esto ha puesto en aprietos a Facebook porque los datos de los usuarios, y la publicidad que puede obtener gracias a ellos, es lo que hace que la empresa sea tan rentable.

Así es que la actualización podría asestar un duro golpe a su modelo de negocio.

La discordia entre ambas compañías gira en torno al identificador único de dispositivos que tiene cada iPhone y cada iPad, conocido como IDFA (identificador para anunciantes). Las compañías que venden publicidad para estos soportes, incluyendo Facebook, lo usan tanto para decidir a quién le muestran un anuncio como para estimar su efectividad.

El IDFA también se puede vincular con otras tecnologías, como los píxeles de seguimiento de Facebook o las cookies de seguimiento, que siguen a los usuarios en la web para obtener aún más información sobre ellos.

Pero cuando esta semana empiece a funcionar el nuevo sistema operativo de Apple iOS 14.5, una nueva app conocida como Transparencia de Seguimiento estará activada de forma predeterminada y obligará a los desarrolladores de aplicaciones a solicitar explícitamente permiso a los usuarios para usar el IDFA.

¿Por qué Apple hace este cambio?

Apple tiene poco interés en los datos de sus clientes porque, más que con publicidad, gana dinero vendiendo dispositivos y con las compras que los usuarios hacen a través de las aplicaciones. Además, siempre se ha promocionado como una empresa que da prioridad a la privacidad.

En 2010, el cofundador de Apple Steve Jobs reconoció que a algunas personas no les importaba la cantidad de datos que compartían, pero dijo que igualmente siempre deberían estar al tanto de cómo se estaba utilizando su información.

Fotografía: GETTY IMAGES.

«La privacidad significa que la gente sabe para qué se están registrando, en un lenguaje sencillo y de forma repetida… pregúnteles, pregúnteles cada vez», dijo.

Más recientemente, en lo que muchos vieron como una referencia poco velada a Facebook, el actual director ejecutivo, Tim Cook, dijo: «Si una empresa se basa en engañar a los usuarios, en la explotación de datos, en (ofrecer) opciones que no son opciones en absoluto, no merece nuestro elogio. Se merece una reforma».

Apple está aumentando los controles de privacidad en sus sistemas. Su navegador Safari ya bloquea las cookies de terceros de forma predeterminada y, el año pasado, la empresa obligó a los proveedores de aplicaciones en iOS a especificar en las listas de la App Store qué datos recopilan.

Facebook advirtió que la actualización de la aplicación de Apple podría reducir a la mitad el dinero obtenido a través de su red publicitaria, lo que -según afirma- tendría un impacto mayor en las empresas pequeñas.

Argumenta que compartir datos con los anunciantes es clave para brindar a los usuarios «mejores experiencias».

También dice que Apple está siendo hipócrita, porque obligará a las empresas a recurrir a las suscripciones y a otros pagos dentro de las aplicaciones para obtener ingresos, de los cuales Apple toma una parte.

Facebook ha emprendido una ofensiva de relaciones públicas, sacó anuncios en la prensa en diciembre, en los que aparecían pequeñas compañías cuyos responsables contaban cómo sobrevivieron a la pandemia gracias a los anuncios personalizados.

En un mensaje publicado en su blog el 21 de abril, Facebook pareció aceptar los cambios y prometió «nuevas experiencias de anunciantes y protocolos de medición». Admitió que las formas en que los anunciantes digitales recopilan y utilizan la información necesitan «evolucionar» hacia una fórmula que dependa de «menos datos».