¿Vuelve a rebobinar el cassette?

Mientras que la pandemia fue tiempo en el que se abrazaron nuevas tecnologías y hábitos, también fue lugar para el regreso de algunas, como los cassettes. En 2020 se vendieron en el Reino Unido 95% más que el año anterior y fue el mejor año desde 2003.

El cassette de audio era el producto estrella en 1963, fue presentado por su creador el ingeniero holandés Lou Ottens. La novedad, en ese entonces, era que se podía escuchar música sin estar todo el tiempo en casa.

Además, permitía grabar en el mismo cassette otras canciones. Su época más popular fue en 1989, cuando se vendieron 83 millones de unidades tan solo en Reino Unido.

Los cassettes revolucionaron los hábitos de escuchar música, hasta entonces limitados a los discos de vinilo, que eran mucho menos manejables. De repente, gracias a las radios de los automóviles y al legendario reproductor de música de Sony, fue posible disfrutar de la música individualmente fuera de casa.

Además, poder regrabar varias veces en el mismo soporte permitió a los amantes de la música crear y hacer circular sus propias compilaciones. 

Aunque posteriormente fue destronado, primero por el Compact Disc y luego por los archivos digitales (mp3 y mp4), el cassette conserva un lugar especial en la historia de la tecnología sonora. Las compilaciones eran en realidad el antepasado de las listas de reproducción, y el walkman el precursor del iPod.

Aunque se juzga estética y físicamente inferior al disco de vinilo, inventado antes, la cinta de cassette está experimentando una suerte de renacimiento. Por motivos sentimentales, pero también porque con la cancelación de conciertos permite a artistas menos conocidos obtener ingresos de su trabajo.

Vuelva a “rebobinar”

En el contexto de una pandemia que ha causado un daño inmenso a la industria de la música, 2020 podría llamarse el “año del cassette”.

Según cifras de la British Phonographic Industry (la asociación interprofesional de la industria discográfica británica), el año pasado se vendieron 156 542 cassettes en el Reino Unido, un récord desde 2003, un aumento del 94,7% en comparación con 2019. Iconos del pop como Lady Gaga o Dua Lipa han comenzado a lanzar sus últimos temas en cassettes y están arrasando.

También hay una razón económica para el resurgimiento de la cinta. A medida que aumentan los debates sobre la necesidad de servicios de streaming para remunerar a los artistas, los músicos independientes llevan algún tiempo utilizando la venta de material físico como fuente de ingresos.

Tanto para los grupos de Glasgow como para los artistas independientes de hoy los cassettes representan un medio realmente ventajoso desde el punto de vista económico al proporcionar un producto físico mucho más barato que un disco de vinilo, que tiene que ser prensado. Como me dijo el gerente de un sello discográfico, “tendemos a lanzar las canciones en cinta porque es barato de producir, te permite recuperar fácilmente los costos y las bandas pueden ganar un poco de dinero con ellas”.

Aunque los motivos de estos artistas independientes tengan poco que ver con el reciente enamoramiento de los cassettes por parte de las estrellas del pop, los dos fenómenos probablemente tenga que ver con el deseo de tener soportes de audio que podamos tocar en un mundo en el que la tecnología digital y las pantallas son omnipresentes.

Además de las cantantes Lady Gaga y Dua Lipa, también se han sumado artistas como 5 Seconds of Summer y Yungblud a la nueva era del cassette. Todavía no se sabe si serán más artistas quienes se sumen a esta tendencia retro.

Desde el comienzo de la pandemia, muchas personas han dicho que han sentido una sensación de desapego frente a la tecnología digital. No parece descabellado sugerir que este afán de tener algo tangible, sublimado por la nostalgia de una era sin Covid, explique el resurgimiento del cassette de audio, casi 60 años después de su nacimiento en Berlín.