Cronología de una crisis: las maniobras de Celso Cáceres para seguir como presidente del Sportivo Luqueño

El fin de semana pasado se realizaron dos asambleas en el club Sportivo Luqueño: una por parte del oficialismo y otra de la oposición. La asamblea del oficialismo fue suspendida por la Justicia Electoral, pero fue llevada a cabo de todas maneras, en uno de los últimos manotazos de Celso Cáceres para seguir al frente del club.

Hace poco menos de un año, el 1 de junio del 2020, 14 directivos del club Sportivo Luqueño presentaron su renuncia al cargo debido a la crisis en la institución «a nivel dirigencial, estructural, deportivo y económico». Entre ellos estaban los dos vicepresidentes, el secretario, el tesorero, y varios miembros. La comisión directiva quedó acéfala, con solo 4 de 18 puestos ocupados, y el presidente Celso Cáceres a la cabeza.

Según los estatutos, al quedar acéfalo el Comité Ejecutivo, el síndico es la autoridad del club, y es responsabilidad suya llamar a elecciones. El síndico del Sportivo Luqueño era Juan Carlos Moreira, quien entonces presentó una nota de convocatoria a Asamblea Extraordinaria de socios para el 26 de julio. Antes de esto, 145 socios vitalicios y activos habían presentado un pedido para el llamado a Asamblea General Extraordinaria para la elección de autoridades.

El club publicó un comunicado en redes, en el que advertía que «no se convocó a ninguna asamblea» para el 26 de julio. El presidente envió una nota -que luego fue filtrada- al entonces ministro de salud Julio Mazzoleni, exponiendo los riesgos de la realización de la asamblea debido a la emergencia sanitaria. El mandatario solicitó además una medida cautelar al Tribunal de Justicia Electoral, de manera a suspender la asamblea solicitada por el síndico. El Tribunal dio lugar al pedido, por lo que la asamblea quedó suspendida.

El 15 de septiembre, el Tribunal Electoral de la Capital resolvió no hacer lugar a la acción promovida por Omar Mazzacote representando al oficialismo, por lo que la medida cautelar que anuló las elecciones del 26 de julio fue levantada, y el síndico del club estaba habilitado para hacer una nueva convocatoria. El presidente Celso Cáceres resolvió el 18 de septiembre convocar a elecciones para conformar una nueva comisión directiva. La convocatoria se realizó para el 20 de diciembre.

Juan Carlos Moreira convocó a Asamblea General Extraordinaria para el 4 de octubre, y la misma fue realizada en el complejo Balderrama con la participación de 305 socios activos. En la ocasión se definió al Tribunal Electoral Independiente, mediante un consenso entre los movimientos Renacer Luqueño y República de Luque. Se fijó como fecha para la Asamblea General Ordinaria el 8 de noviembre.

Como existían dos convocatorias para la elección de autoridades, una del oficialismo en diciembre y otra de la oposición en octubre, el Tribunal Electoral de la Capital decidió suspender ambas elecciones. El 3 de noviembre, Julio Cesar «Romerito» y otros hinchas se encadenaron frente al club, de manera a exigir la realización de una asamblea para la elección de nuevas autoridades.

En enero, las autoridades del club llamaron a Asamblea General Ordinaria, alegando que esto debía ser realizado una vez al año en enero, según los estatutos del club. Según la oposición, la actual comisión directiva no puede convocar a asamblea ya que esta es una atribución del comité ejecutivo, acéfalo desde la renuncia de 14 directivos, y por tanto es el síndico el único que puede llamar a asamblea.

La asamblea convocada por el oficialismo fue fijada para el 29 de enero, y en la misma se produjeron disturbios en los que se vieron involucrados barra bravas y policías. La asamblea aprobó el balance, pero según denuncias de los opositores muchos socios no pudieron ingresar al recinto y al momento de la votación para aprobar el balance se lanzaron gases lacrimógenos.

El 16 de febrero, el Tribunal Superior de Justicia Electoral se expresó sobre el caso, haciendo lugar a la apelación del síndico del club sobre su derecho a llamar a asamblea. El 7 de marzo, el Tribunal Electoral Independiente aprobado por la asamblea extraordinaria del 4 de noviembre decidió llamar a elecciones para el 11 de abril. Días después, el 10 de marzo, el presidente del Sportivo Luqueño convocó a una asamblea general extraordinaria para el 10 de abril, a pesar del aval del TSJE a la asamblea de la oposición.

La lista opositora que encabeza Hugo Daniel Rodríguez inscribió su candidatura en la Asamblea que convocó el Síndico, es decir para el domingo 11 de Abril, mientras que Celso Cáceres inscribió su candidatura en la asamblea del oficialismo, del 10 de abril.

El 9 de abril, un día antes de la asamblea del oficialismo, el miembro del tribunal electoral de la capital Guillermo Casco ordenó la suspensión de la asamblea general extraordinaria del 10 de abril. Esto fue remitido a Celso Cáceres, a la Asociación Paraguaya de Futbol (APF), a la comisaría local, y al fiscal penal de turno de la ciudad de Luque.

Aún así, la asamblea del sábado 10 fue realizada. En la asamblea del sábado ganó Celso Cáceres, en un último intento por mantenerse al frente del club. En la asamblea del domingo triunfó Daniel Rodríguez, y hubo una participación del 42% de los socios activos y vitalicios.

El club anunció posteriormente en redes que en el inicio de semana el club estaría cerrado por corte administrativo, por lo que recién hoy jueves se abrirían las puertas. Hoy, Daniel Rodríguez se apersonó en el club y solicitó el corte administrativo para entrar en funciones lo antes posible. Celso Cáceres afirmó que Rodríguez solo fue a «hacer circo», y que en ningún momento solicitó hablar con él.

Celso Cáceres afirmó que el padrón utilizado por la asamblea del domingo 11 era inventado, y que en él figuraban personas que nunca pisaron el club. Rodríguez respondió que el padrón que utilizaron fue el que la administración del club les proveyó, con alrededor de 600 socios entre activos y vitalicios.

Daniel Rodríguez afirmó que le darán 2 o 3 días al ex presidente para entregar el mando, y que de lo contrario tomarán medidas más drásticas. Celso Cáceres, por su parte, expresó que presentaron todas las documentaciones a la APF y que no recibió ningún documento que muestre que la asamblea de la oposición fue válida.