Un medicamento para luchar contra las arrugas

Para combatir el paso del tiempo, el tratamiento por excelencia es la aplicación de la toxina botulínica, que permite eliminar o disminuir las arrugas y líneas de expresión, para lucir un rostro siempre joven y estilizado.

“Se trata de una neurotoxina elaborada por una bacteria llamada Clostridium Botulinum. Se aplica en el rostro en Medicina Estética y en otras partes del cuerpo para tratar otras patologías”, comenta a Mayoría la Dra. Alma Yegros, especialista en Medicina Estética y Regenerativa.

También es conocida por el nombre comercial más popular, “Botox” y otras muchas marcas, es el tratamiento que los médicos califican como el más recomendado para combatir las arrugas, ya que paraliza los músculos que producen este inesteticismo. “Cuando inmovilizamos estos músculos, en puntos anatómicos muy específicos, evitamos el movimiento y por ende la producción de las arrugas o la profundización de ellas en caso de que ya estén presentes”, comenta la Dra. Yegros.

El tiempo de duración es un poco complicado de especificar, ya que depende mucho de la fuerza de los músculos de cada persona, del tipo de actividad física que realice, entre otros factores, pero en promedio se estima una duración de 4 a 6 meses.

«El procedimiento es un ‘golden treatment’ en todo tipo de arrugas. Si son muy profundas lo combino con otros tratamientos, pero siempre ha de ser el primer paso”, refiere.

Una de las principales dudas que tienen los pacientes que piensan someterse a un tratamiento estético es el dolor, a lo que la Dra. Yegros responde que el mismo es muy tolerable, “las agujas que utilizo son muy pequeñas y finas. Los pacientes con poca tolerancia al dolor refieren poca incomodidad al momento del tratamiento”.

Si bien la toxina botulínica tiene indicaciones específicas de aplicación en el rostro, es indispensable una evaluación previa para una indicación correcta y para su uso en otras partes del cuerpo y tratar otras patologías.

Este tratamiento puede ser usado en cualquier persona que presente arrugas móviles o estáticas. “De hecho, se ha acrecentado bastante la práctica del tratamiento con toxina botulínica en forma preventiva, chicas y chicos jóvenes (23 años en adelante) se acercan para este procedimiento”, resalta la médica.

Como todo procedimiento, existen efectos secundarios y aunque son mínimos, suelen ser transitorios. Dolores de cabeza post tratamiento (dura solo unas horas), pequeños hematomas en los sitios de inyección y rojeces.

Existen algunas complicaciones, desde alergia al producto aplicado hasta efectos indeseados como la ptosis palpebral (caída del párpado), por lo que es mandatorio realizarse este tratamiento con un médico entrenado en el área y que maneje perfectamente la anatomía facial. “Si estos requisitos se cumplen tendrás un tratamiento seguro, efectivo y con los resultados que deseas”, finaliza.