Elon Musk muestra el control mental de Neuralink en un vídeo de un mono jugando a ‘Pong’

Neuralink, una de las empresas de Elon Musk, acaba de mostrar al mundo los primeros resultados de sus chips cerebrales en los que trabaja desde 2017.

Neuralink aspira a conectar cerebros y ordenadores. Es el último proyecto de Elon Musk y del que sabemos menos. Tras varios años con pruebas con ratones, cerdos y muestra de varios prototipos, ahora finalmente muestran la que es la primera demostración de las supuestas capacidades de Neuralink aplicada a seres «inteligentes».

La empresa publicó un sorprendente video de tres minutos en el que ve a un mono que juega el mítico Pong de Atari, el cual controla solo con su mente gracias a un implante cerebral. La compañía explica que al animal, llamado Pager, le implantaron el dispositivo Neuralink en el cerebro hace un par de meses.

El implante de Neuralink.

Después de que Pager aprendiera a interactuar con una computadora mediante un joystick, el chip registró su actividad cerebral. Estos datos fueron decodificados y cuando el equipo retiró el joystick, el chip implantado en el cerebro del macaco le permitió jugar al mismo juego, pero desde sus pensamientos.

Según explica Neuralink en su página web, el macaco, llamado ‘Pager’, mueve el curso en una pantalla de ordenador utilizando su mente, gracias a los 1.024 electrodos que están implantados en el dispositivo N1 Link.

“El primer producto Neuralink permitirá que alguien con parálisis use un teléfono inteligente con la mente más rápido que alguien que usa los pulgares. Incluso versiones posteriores podrán desviar señales de Neuralinks en el cerebro a Neuralinks en grupos de neuronas motoras y sensoriales corporales, permitiendo así que las personas parapléjicas vuelvan a caminar”, añadió Elon Musk.

Musk presentó Neuralink en agosto de 2020 y lo describió como “una Fitbit en tu cráneo con cables pequeños”. Según la empresa, el chip tiene sensores que aparecen en wearables o relojes inteligentes. Reproduce música y puede prevenir ataques cardíacos. Un robot realiza la cirugía para insertarlo y no conlleva sangrado. Aún no se sabe cuándo se comenzarán a realizar pruebas con humanos.