‘Mate Grande’, el nuevo volcán activo descubierto en Chile

El volcán se considera activo por tener menos de 5.000 años de antigüedad y está ubicado en la falla Liquiñe-Ofqui.

Un grupo de geólogos de la Universidad de Chile descubrió un volcán con una caldera de cinco kilómetros de diámetro y menos de cinco mil años de antigüedad, por lo que se considera activo. Se encuentra a ochenta kilómetros al suroeste de Coyhaique y al noroeste del Volcán Hudson.

Forma parte de la falla Liquiñe-Ofqui, nombre de un conjunto de fallas geológicas que corren cerca de 1.200 kilómetros en dirección norte-sur desde la Región del BioBío hasta el Golfo de Penas en Aysén, zona cubierta con nieve diez meses al año, de difícil acceso por la altura, y una geografía que ostenta una tupida vegetación.

“El nombre es en honor a la cultura del mate que se bebe en la Región de Aysén, la caldera es como un mate enorme. De ahí su nombre”, dice el académico del Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, doctor en Geología Neotectónica, Gregory De Pascale, quien agrega que fueron necesarias varias visitas para lograr esta conclusión: “realizamos un estudio de campo, usando embarcaciones, incluido el Cabo del Horno de la Armada de Chile y helicópteros, para el estudio de detección remota de las fallas activas en la Patagonia de la Falla Liquiñe‑Ofqui”, señala.

Entorno local y geología de la Falla Liquiñe‑Ofqui. Al sur, se observa el rastro principal mapeado de la Falla, la correlación con los volcanes junto a la ubicación del Volcán Mate Grande (VMG) y la caldera que fueron descubiertos durante esta investigación (1: 1,000,000; SERNAGEOMIN, 2003).

“La Falla Liquiñe-Ofqui controla dónde se ubican los volcanes en la zona sur de Chile en la superficie. Mate Grande está en medio de la falla, marcando un cambio en la distribución de los volcanes dejando todos los ubicados al norte en el medio o al oeste de la falla con una huella geoquímica diferente al volcán Hudson que es el único que está al este de la falla”, explica De Pascale, autor del estudio “Falla cortical del arco intravolcánico de deslizamiento rápido de Liquiñe-Ofqui sobre la subducción de la Cordillera de Chile” publicado esta semana en Nature Scientific Reports,

“Durante un vuelo de helicóptero en verano, se podía ver claramente la diferencia de colores entre la roca basáltica, más oscura y que se produce en un evento eruptivo, en comparación con la más clara de las rocas intrusivas como el granito, que se forman dentro la tierra”, añade.

“Mediante los desplazamientos observados en terreno, se puede inferir que terremotos de alta intensidad generados en la Falla Liquiñe-Ofqui provocaron el colapso de parte del cráter del volcán Mate Grande”, sostiene De Pascale.

Además, el experto advierte que al ser un volcán activo, Mate Grande presenta un peligro geológico: “Se espera una ruptura porque la Falla Liquiñe‑Ofqui se mueve rápido, entre 11,6 a 24,6 milímetros por año, lo que podría ocasionar sismos de alta magnitud, pero no es posible saber cuándo ocurrirán. Nos parece relevante monitorear este volcán como la Falla, para tener más información”.