Un poco de política

Por: Miguel Ángel Montaner
Si nos fijamos en las diferentes campañas políticas, las nuestras y la de otros países, podremos comprobar que todas –las de proyectos serios– están estructuradas de manera parecida sobre dos ejes.

Un eje “tema de campaña» puntual –como puede ser la «economía» y el «pleno empleo”– para identificarse y comunicarse mejor, y otro eje «pragmático», que detalla la acción que se ha de ejecutar «globalmente», ya en función de gobierno.

Nosotros los paraguayos somos pintorescos. No somos de los «comunes», somos «especiales”. De manera «sui generis» nos manejamos con un solo eje; sólo con un fácil e irresponsable monotema: el de desprestigiar la legitimidad del gobierno, de quebrar la institucionalidad del país.

Un solo tema, con la liviandad de un sólo, superficial e improvisado eje: «que renuncie Marito»; «que renuncien el presidente y el vicepresidente»; «que se vayan todos». Cosa que proclaman, sin pensarlo, gente de los más contrapuestos sectores, sin por lo menos alguna «originalidad»; ya que la adhesión es meramente oportunista –sin presentar algo alternativo– en un «tanteo”, por si aparece algún resquicio por el cual acceder irregularmente al poder, como prueba de su deshonestidad intelectual y política.

Los más aventureros utilizan como tema de campaña la denuncia contra la mafia en general, que es lo mismo que luchar contra nada.