La pobreza creció un 3,4% en el 2020, según informe del Instituto Nacional de Estadística

El Instituto Nacional de Estadística (INE), publicó ayer 31 de marzo los principales resultados de pobreza monetaria.

La medida oficial de pobreza que se utiliza en Paraguay es la pobreza monetaria, que se calcula comparando los ingresos per cápita de los hogares con las líneas de pobreza. Los ingresos per cápita se obtienen a través de la Encuesta Permanente de Hogares, mientras que las líneas de pobreza representan el costo de una canasta básica de alimentos para la pobreza extrema, y una canasta básica de consumo para la línea de pobreza total.

En el año 2020, el costo mensual de la canasta básica de alimentos o línea de pobreza extrema en el área urbana fue de 272.067 guaraníes mensuales por persona (9.069 guaraníes diarios), y de la canasta básica de consumo o línea de pobreza total fue de 712.618 guaraníes mensuales por persona (23.754 guaraníes diarios). En el área rural, la línea de pobreza extrema fue de 248.461 y la línea de pobreza total fue de 506.201.

A nivel nacional, la incidencia de pobreza total se encontró en el orden del 26,9%. La misma registró un aumento aproximado de 3,4 puntos porcentuales comparando los últimos dos años 2019-2020 (23,5% vs. 26,9%). Al contrastar los valores absolutos del año 2019, cuando 1 millón 657 mil personas se encontraban dentro de la pobreza total, se observó que alrededor de 264 mil personas ingresaron a la pobreza total en el año 2020. De ellas, 247 mil fueron residentes del área urbana y 17 mil, del área rural.

La incidencia de la pobreza extrema a nivel nacional en el año 2020 fue de 3,9%, que se mantuvo prácticamente invariable al comparar con el año 2019 (4,0%). En términos absolutos, en el año 2020, existían alrededor de 279 mil personas residentes en hogares cuyos ingresos per cápita fueron inferiores al costo de una canasta básica de alimentos.

En cuanto a la pobreza extrema, en el año 2020 fue del 3,9% (279.000 personas), que se mantuvo prácticamente invariable al comparar con el año 2019 (4,0%). Las transferencias monetarias también impactaron en esta población, pues evitaron que cerca de 184.000 personas ingresaran a la pobreza extrema, es decir, se impidió  que la misma ascienda al 6,4%.