Continúa el juicio por asesinato de George Floyd en EE.UU.

El juicio contra el expolicía Derek Chauvin, acusado del asesinato del ciudadano afroamericano George Floyd en 2020, continúa este jueves en su cuarta jornada, en Minneapolis, Estados Unidos, tras la presentación de varios testimonios reveladores frente a los miembros del jurado.

En las últimas jornadas del juicio al expolicía Derek Chauvin, las grabaciones de las cámaras de los otros dos agentes que lo acompañaban (la de Chauvin, aparentemente, cayó al suelo) no dejan lugar a dudas. 

El expolicía de Minneapolis Derek Chauvin se arrodilló sobre George Floyd durante 9 minutos y 29 segundos, revelaron los fiscales.

Otros testigos de la brutalidad de los agentes policiales lamentan no haber intervenido para impedir la muerte de Floyd. En otro momento de las grabaciones se oye a Derek Chauvin dirigirse a los testigos que no se atreven a moverse de la acera: «Tenía que controlar a este tío, porque tiene todo un tamaño. Y parece que, probablemente, ha tomado algo».

El trauma que generó la muerte del afroamericano George Floyd en algunos de los testigos del suceso marcó la tercera jornada del juicio. El primero en dar su versión fue Christopher Martin, el empleado de 19 años del supermercado en el que Floyd pagó con un billete falso de 20 dólares, el hecho que desembocó en su posterior encuentro con la Policía.

Martin dijo haber sentido «incredulidad y culpa» cuando vio que Chauvin acababa con la vida de Floyd. «Si no hubiese recibido ese billete, esto se podría haber evitado», afirmó Martin, quien explicó que los empleados del supermercado debían reponer de su propio bolsillo el dinero falsificado que aceptasen.

Es por eso que, después de recibir el billete, intentó confrontar a Floyd en el exterior del supermercado pero ante la negativa de este a resolver la situación un compañero llamó al 911 (teléfono de emergencias).

Después de Martin subió al estrado Charles McMillian, un hombre de 61 años que presenció todo el suceso y que rompió a llorar al volver a ver las imágenes de la muerte de Floyd, lo que provocó que se interrumpiera el juicio durante 10 minutos.

El acusado, Dereck Chauvin (der.), al lado de su abogado Eric Nelson, siguió atento el proceso.
Fotografía: REUTERS.

McMillan, en el testimonio más emotivo hasta el momento, explicó que, mientras Chauvin asfixiaba a Floyd con su rodilla contra el cuello, se sintió «impotente».

Charles testificó que había alentado a Floyd a subirse a la patrulla policial, mientras le decía «no puedes ganar». Los fiscales reprodujeron para la corte las imágenes mordaces del arresto a Floyd, que grabaron las cámaras corporales de los policías. En ellas se oye a Floyd decir, con poco aliento, que es claustrofóbico, que no puede respirar y también llamar a su madre.

Este jueves, Courtney Ross, la novia de George Floyd, afirmó que el fallecido tuvo covid-19 y era adicto a los opiáceos en un emotivo testimonio.

La fiscalía fue la primera en preguntar sobre el consumo de opiáceos por parte de Floyd, aunque son los abogados de la defensa de Chauvin los interesados en este aspecto de su vida, ya que quieren argumentar que falleció por problemas de salud previos y por tomar drogas.

Centenares de personas vuelven a salir a la calle durante el juicio contra Derek Chauvin. Fotografía:Octavo Jones/REUTERS.

«Esperamos completamente que la defensa traiga el carácter de George y su lucha contra las adicciones al juicio porque esta es una táctica cuando los hechos no están de tu lado», apuntaron los letrados Ben Crump y Antonio Romanucci, en nombre de los parientes de Floyd.

La mujer rompió a llorar brevemente cuando relató cómo conoció al fallecido en agosto de 2017. «Es una de mis historias favoritas», dijo.

Ross detalló que se conocieron cuando él trabajaba de guardia de seguridad en un establecimiento de Salvation Army, una organización con fines benéficos, donde ella esperaba al padre de su hijo, que no apareció. Entonces Floyd se le acercó y le dijo «hermana, ¿se encuentra bien?», a lo que ella contestó que no y entonces el afroamericano le propuso rezar juntos.

La muerte de Floyd en mayo de 2020 conmocionó a Estados Unidos y provocó una oleada de protestas raciales en todo el país que puso contra las cuerdas al Gobierno del entonces presidente, Donald Trump.

Floyd murió inmovilizado en el suelo por Chauvin, que durante más de nueve minutos le presionó el cuello con su rodilla mientras la víctima se quejaba reiteradamente de que no podía respirar.

El expolicía está acusado de los cargos de asesinato en segundo grado, penado con hasta 40 años de cárcel; asesinato en tercer grado, con una condena máxima de 25 años, y homicidio en segundo grado, que acarrea hasta 10 años de privación de libertad.

Sin embargo, al no contar con antecedentes penales, podría ser condenado a un máximo de 12,5 años de prisión por los primeros dos cargos y a 4 años de cárcel por el tercero.