Comienza la mejor temporada para lucir una piel impecable

¿Querés que tu rostro vuelva a irradiar suavidad y luminosidad? La temporada de otoño-invierno es la ideal para realizarse un Peeling. En este artículo, la Dra. Alma Yegros, especialista en Medicina Estética nos comenta sobre los beneficios de este tratamiento.

El peeling consiste en la aplicación de distintos ácidos en consultorio y en forma controlada, de grado médico, en la piel. Este penetra hasta la capa de piel deseada según necesidad. Pueden ser utilizados en combinación o no, dependiendo del estado de la piel y el objetivo de cada paciente.

“Puede ser utilizado tanto en rostro como en el cuerpo, pero van variando detalles como la potencia y profundidad de los productos de acuerdo al inesteticismo o patología tratada”, comenta la especialista.

Entre los beneficios podemos encontrar la devolución de luminosidad a la piel, tersura ya que a la vez elimina finas líneas, disminución o eliminación de hiperpigmentaciones, dependiendo del grado de acné también puede ser utilizado como tratamiento para el mismo, entre otros.

“Existen los peelings superficiales (los más comunes) que utilizo para devolver al rostro luminosidad y tersura, estos también pueden ser recetados para uso domiciliar. Los de nivel medio que penetran un poco más la piel, y el profundo que como dice su nombre penetra hasta las capas más profundas de la piel”, detalla.

Preparados magistrales que utiliza la Dra. Yegros en el tratamiento de peeling.

Pero ¿En qué se diferencia de las exfoliaciones que nos hacemos con productos tradicionales?

La exfoliación que todos hacemos en casa – explica la Dra. Yegros – solo elimina la capa más superficial de la piel (estrato córneo), o vulgarmente llamada «piel muerta».

“Los peelings de grado médico pueden ir hasta las capas más profundas de la piel dependiendo del tratamiento, por ende, sólo pueden ser realizados por un profesional médico y en un ambiente controlado como lo es el consultorio”, argumenta.

Y esta es la mejor temporada para practicarse un peeling, ya que, durante el otoño e invierno, la intensidad de la luz solar y rayos ultravioleta no es la misma que en verano. “Al realizarnos un peeling quedamos con la piel nueva expuesta y sensible, por lo que corremos mucho más riesgo de hiperpigmentar con la exposición solar y si no seguimos los cuidados posteriores”.

Otro de los enormes beneficios de este tratamiento es su duración, ya que el efecto es bastante prolongado. “Los cuidados domiciliares posteriores pueden extender el resultado por varios meses. Podría extenderse por tiempo indefinido, pero siendo realistas nuestro clima no colabora con esto por lo que lo recomendable es hacerse el peeling una o dos veces al año como mantenimiento”.

Sobre este punto, la especialista en Medicina Estética afirma que el peeling es un trabajo 50-50 entre el médico y el paciente. “Cuando te realizas este tratamiento debes seguir las indicaciones de cuidado posteriores, esto para extender el resultado y para prevenir posibles complicaciones como la hiperpigmentación post peeling».

Advierte, finalmente, que no pueden realizarse este tratamiento los menores de 18 años, embarazadas o lactantes y aquellas personas que acaban de realizarse depilación de cualquier tipo. Tampoco pueden hacerse un peeling aquellos que padecen de una infección activa (como el herpes), personas con inmunidad disminuida o nula y personas con enfermedades de base no tratadas.