Regente mielero: el pájaro que olvidó su canto de apareamiento y está al borde de la extinción

La destrucción de los bosques australianos ha orillado a estas aves a olvidar su canto, hoy la especie cuenta con tan solo 300 especímenes en todo el mundo.

La pérdida de los bosques en Australia empezó en la década de los 50; con ella, diversas aves cantoras perdieron su sustento y hábitat natural. Para muchas de ellas, esta privación de un espacio en el ecosistema representa una dificultad mayor, ya que cada vez con más celeridad, la tala termina con las áreas verdes del país.

Para todos los seres vivos la pérdida de recursos para vivir (alimento, hogar, agua) es un motivo de estrés. El caso de la pérdida de bosques ha sido icónico para explicar esta problemática, pues los animales que dependen del ecosistema están experimentando niveles de angustia elevados a lo largo de sus vidas, en condiciones cada vez más precarias.

Los regentes mieleros (Anthochaera phrygia) también padecen de las consecuencias negativas de la destrucción de su hábitat. Entre los pájaros cantores, es común que los ejemplares más jóvenes aprendan comportamientos y conductas de los adultos. Uno de los más representativos es su canto de apareamiento, que imitan al escucharlo de los más viejos.

Conocidos por la complejidad de sus canciones de apareamiento, a medida que su número comenzó a disminuir los ornitólogos notaron que esta complejidad disminuía, hasta el punto en que los machos ya ni siquiera sonaban como su especie. 

El estudio realizado a las aves fue publicado en la revista académica Proceedings of the Royal Society B. En el mismo, se analizaron los avistamientos de mieleros regentes salvajes de julio de 2015 a diciembre de 2019 y grabaciones de campo de estos animales desde los años ochenta hasta la actualidad.

Se tiene un registro de la caída dramática en éxito de apareamiento de los regentes mieleros a raíz de la pérdida de su canto. Como una especie en peligro crítico de extinción, esta falta de capacidad los amenaza aún más. Según sus estimaciones, podrían quedar apenas 300 pájaros en libertad.

“El aprendizaje del canto en muchas aves es un proceso similar al de los humanos que aprenden idiomas: aprenden escuchando a otros individuos”, señaló el experto, tras años de colaboración en la Universidad Nacional de Australia.

Esta desviación en su comportamiento es natural: si no tiene a quién escuchar, es muy probable que no aprenda nada, según enfatiza el autor. A manera de compensación, un 12% de los ejemplares restantes emiten un canto de apareamiento resquebrajado, que en lugar de atraer a sus parejas potenciales, las ahuyenta.

Al principio, los expertos notaron que los machos estaban imitando los cantos de otras especies de aves, aunque no ofrecieron ninguna explicación de por qué estaba sucediendo algo así. Algunos creían que el mimetismo se consideraba una estrategia deliberada para evitar ser atacados por aves más grandes. 

Asustadas con un canto que no reconocen (parecen una especie de mezcolanza del sonido que emiten diversas especies diferentes), las hembras prefieren no anidar con los machos. Según Peter Marra, un biólogo conservacionista de Georgetown, este estudio revela la pérdida de un idioma completo en el mundo de las aves.

Para intentar restaurar la población de mieleros regentes, los investigadores harán que algunos machos capturados convivan con otras aves criadas en cautiverio.

Se espera que los pájaros salvajes aprendan el canto original de la especie y, con el paso de los años, los liberarán a la naturaleza con la esperanza de que atraigan hembras y se reproduzcan.