Campaña Heñói “Con cada árbol nace un bosque”

En el marco de la celebración del Día Internacional de los Bosques y también por el Día Mundial del Agua (que se conmemora mañana) Itaipu impulsa la campaña de arborización.

Denominada Heñói, la campaña se desarrollará desde mañana (22 de marzo) hasta el próximo 26 de marzo en los municipios que forman parte de la Reserva de Biósfera Itaipu (RBI).

En el idioma guaraní, Heñói significa germinar. Los objetivos de esta campaña son arborizar distintas zonas dentro de la Reserva de Biósfera, a través de un proceso participativo; proteger los cauces hídricos; y socializar los beneficios de la arborización en zonas urbanas o rurales.

En total, se prevé la siembra de 8.310 plantines, de las especies lapacho negro, rosado y amarillo, jacarandá, yvyra pyta, manduvirá, guayaba, guavira pyta, guajaibi, yvapuru, ñangapiry, aratiku, petereby, inga guazú, kurupa’y kuru, urunde’ymi, yva hái, sangre de drago, tatajyva, timbo, kurupa’yra, molle’i, inga’i, ceibo arroyo, guaviju, guapo’y, pata de buey, urunde’y, peterevy, yvyra ita, guajaivi, cedro, entre otras.

La iniciativa se desarrollará en el departamento de Canindeyú (La Paloma, Nueva Esperanza, Corpus Christi, Salto del Guairá, Ybyrarovaná) y en Alto Paraná (Hernandarias y Mbaracayú), con apoyo de las municipalidades y de la Universidad Nacional de Canindeyú (Unican). Previamente, los técnicos de ITAIPU inspeccionaron las zonas a ser arborizadas. El Parque Tecnológico Itaipu (PTI-PY) apoya la actividad, poniendo a disposición la aplicación Yvyra para redes sociales.

La Reserva de Biósfera Itaipú es un territorio ubicado en la cuenca hidrográfica del embalse de la hidroeléctrica binacional, en el lado paraguayo. Fue declarada como tal por la Unesco en junio del 2017, durante la 29a  Asamblea del Consejo Internacional de Coordinación del Hombre y de la Biósfera.

El territorio declarado Reserva de Biósfera Itaipu tiene más de un millón de hectáreas y abarca 16 distritos de Alto Paraná y Canindeyú.

Los bosques son ecosistemas complejos y dinámicos en los que interactúan diversas formas de vida, recursos y procesos ecológicos. Su conservación y restauración no solo implica a los árboles, sino a toda forma de vida que habita en ellos, a los elementos esenciales como el aire y el suelo, así como al sustento y el bienestar de la generación actual y futura.