Bolivia: detuvieron a la ex presidenta Jeanine Añez y a dos de sus ministros

La ex mandataria boliviana Jeanine Áñez fue arrestada en su domicilio en la madrugada y lo mismo ocurrió con dos miembros de su gabinete.

La ex presidenta de Bolivia Jeanine Áñez se encuentra tras las rejas en las instalaciones capitalinas de la Fuerza Especial de la Lucha Contra el Crimen. La ex mandataria y los dos ex ministros detenidos en la operación policial ordenada por la Fiscalía revolucionaria se han negado a declarar.

Áñez evitó durante varias horas a las fuerzas gubernamentales, que allanaron su vivienda en Trinidad, capital del departamento de Beni, a 500 kilómetros de La Paz. Finalmente fue detenida de madrugada en su propio hogar, donde permanecía escondida dentro de una caja, según publicó la televisión oficialista. Más tarde fue trasladada hasta la capital en un avión Hércules del Ejército.

El fraude electoral comprobado por la Misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) precipitó la fuga de Bolivia del líder de la revolución indígena, arrinconado por las protestas populares en las principales ciudades del país, la rebelión de policías en Cochabamba (se negaron a arremeter contra los manifestantes), la deserción de parte de sus colaboradores y la postura de los jefes militares, que aconsejaron a Evo que dimitiera en noviembre de 2019.

«Denuncio ante Bolivia y el mundo que en un acto de abuso y persecución política, el Gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) me ha mandado arrestar. Me acusa de haber participado en un golpe de Estado que nunca ocurrió. Mis oraciones por Bolivia y por todos los bolivianos», escribió Áñez en su cuenta de Twitter al ser detenida.

El caso, bautizado como «Golpe de Estado», fue iniciado por Lidia Patty, ex diputada del MAS, aunque la oposición señala directamente a Evo Morales. 

Precisamente son la independencia judicial y el cumplimiento de las reglas las que están muy cuestionadas tras los últimos acontecimientos. «En el Gobierno de Áñez hubo graves violaciones de derechos humanos, incluyendo dos aberrantes masacres. (Pero) la orden de detención contra Áñez no se refiere a esas masacres sino que la acusa de terrorismo sin aportar pruebas», denunció José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch (HRW).

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, en una rueda de prensa, sostuvo: “La Policía boliviana ha cumplido con una orden de aprehensión por el caso de ´Golpe de Estado´, por el delito de sedición, conspiración y otros, en un proceso, y lo digo así muy claro, que ha seguido todo su curso”.

“Serán las autoridades judiciales las que determinen la situación jurídica de las personas aprehendidas”, indicó Del Castillo en dependencias de la FELCC. “Hay que dejar en claro que este Gobierno democráticamente electo no está persiguiendo políticamente a nadie, lo que está haciendo es que exista justicia en nuestro país”, resaltó.

La Oficina de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, exigió ayer que se respete el debido proceso y que el juicio contra Áñez sea justo, independiente e imparcial y «que no se empleen tipos penales ambiguos o desproporcionados».