Conociendo a Piscis. Parte I

Lejos de publicar unos pronósticos o predicciones basados en los signos del zodíaco, Mayoría te acerca desde hoy un resumen de cada signo extraído del libro de la famosa Linda Goodman, astróloga, que con sus publicaciones fue varias veces best seller del New York Times

Un libro que definitivamente te ayudará a conocerte mejor.

Titulada: “Los signos del zodiaco y su carácter” la obra busca, no predecir, sino describir a cada signo, por lo tanto, se convierte en una fascinante lectura para conocer las características, personalidades, sueños y otras cualidades, a veces secretas, de cada persona según sus signos solares. Aclara la autora que la certeza descriptiva ronda entre el 80 y 90 por ciento, comentando que el resto de los caracteres se definen por otros factores.

Aquí reproducimos algunos párrafos de Linda Goodman:

“Si te aconteciera ver a un Piscis de cajero en un banco, o de presidente incluso, te encontrarías frente a un ejemplar muy raro. Son muy pocos lo de este signo que pueden aguantar verse confinados durante largo tiempo en un solo lugar. Tendrás más suerte si los buscas en una sesión de espiritismo, o visitando una galería de arte, aunque también es posible en un monasterio o convento, lo mismo que si te vas a un concierto. También podrías probar en una reunión de Sociedad de escritores, darte una vueltecita por un teatro, entre bambalinas, cuando acaba la función o conseguir que te inviten a tomar el sol en algún yate.

Cuanto más creativo y artístico, más ocioso y esotérico sea el ambiente, más peces encontrarás.

La gente de Neptuno tiene pocas ambiciones mundanas. A la mayoría de ellos le importa un comino el rango, el poder o el liderazgo, y tampoco la riqueza les atrae demasiado. Pocas personas de este signo habrá que lleguen a hacer dinero. Claro que eso no quiere decir que tengan algo en contra de él, pero tienen más conciencia que la mayor parte de nosotros de sus cualidades temporales.

En el corazón típico de Neptuno no hay cabida para la codicia; le caracteriza una falta de intensidad casi una despreocupación sobre el mañana, acompañada de un conocimiento intuitivo del ayer y una placida tolerancia de hoy.

Para los peces, sean reales o humanos, nunca es fácil luchar contra la corriente. Lo mas común, y lo que exige menos esfuerzo, es seguirla donde quiera que les lleve. Pero nadar contra la corriente es el desafío que tiene que afrontar Piscis, y la única manera que tiene de encontrar alguna vez paz y felicidad auténticas. Para los que nacieron bajo este signo solar, seguir el camino fácil es una trampa, un cebo apetecible que los seduce, pero que esconde el peligroso anzuelo: una vida desperdiciada.

El pez te dejará impresionado con su naturaleza ociosa y el encanto de sus modales. La mayoría de las restricciones lo dejan indiferente, si no le privan de su libertad de soñar y de ir buscando su camino en la vida. Son muy pocas las cosas que le mueven a una acción o una reacción violenta. Claro que el Pez no es totalmente apático, también tiene su genio. Cuando por fin se exaspera puede ser mordaz y sarcástico, y demostrar que es rápido y cáustico de lengua.

Los Piscis no suelen ser altos, y son a veces de cuerpo un tanto desgarbado, hecho que queda oculto por su gracia extraordinaria. Dan la impresión de que flotan en lugar de caminar y a veces realmente es así. ¿Dónde está el líquido? Puede estar cerca, y el Pez siente su atracción.

Puede ser que adore el agua helada, que se tome diez tazas de té o café por día, que se muera por las gaseosas o que suspire por algo más fuerte. Como pasa con los de Escorpión y los de Cáncer, para los nativos de Piscis es prudente no acercarse siquiera al alcohol.

Bien conoce él el lado malo de la humanidad, pero prefiere vivir en su propio mundo sereno y acuoso, donde todo es hermoso y todas las acciones nobles.

Cuando la vida le envía a chapotear, con un verdadero panzazo en las aguas estancadas del fracaso y de la desesperación, en vez de salir de un salto de ese peligroso fango, el Pez inclina la cabeza más bien a esconderse tras las ilusiones de color verde pálido que les impiden tomar decisiones prácticas.

No todos los nacidos en marzo caen en la típica trampa de Neptuno, pero si los suficientes como para que la advertencia sea necesaria. El escritor Piscis puede ceder a la tentación de holgazanear durante años en los bares, con el pretexto de estar reuniendo material, cuando en realidad lo que hace es juntar musgo y cuentas sin pagar. El artista Piscis que no consigue el mecenas que buscaba puede dedicarse a pasear día tras día por el parque, diciéndose que está estudiando la naturaleza para pintar el fondo de su obra maestra mientras en el estudio los pinceles se le llenan de polvo.

Los dos peces en direcciones opuestas simbolizan la opción que se le ofrece a Piscis; la de nadar hacia arriba, o la de nadar hacia abajo sin jamás alcanzar sus metas. Piscis debe aprender que de alguna manera debe servir a la humanidad, y evitar las posesiones mundanas. Einstein, uno de los Peces que remontaron la corriente, dio forma a todo un mundo nuevo del tiempo relativo. Los peces que nadan con la corriente sirven lavando platos o paleando nieve. Siempre hay una elección posible, porque jamás falta un talento excepcional, pero el Pez -cuyos ojos ven claramente hacia ambos lados- a veces tiene dificultades para ver hacia adelante.

La memorización no suele ser problema, la memoria del pez es legendaria, aunque si es desfavorable la influencia de la Luna o de Mercurio, son capaces de olvidarse hasta de su propio número de teléfono.

Para el ojo reflexivo del Pez, toda la escena es evasiva y huidiza, como lo saben, los neptunianos aceptan las tormentas con tranquilo equilibrio. El abatimiento, sin embargo, amenaza siempre con invadirles e inundarles de sueños extraños u horripilantes pesadillas que más de una vez son premonitorias. Cuando Piscis tiene la sensación de que va a suceder algo, generalmente sucede. Si uno de ellos te dice que no viajes en ese avión o en ese coche, más vale que te hagas la idea de ir nadando o caminando.

Cuando hablan de un alma vieja, los astrólogos se refieren a una que ha pasado por muchas vidas y ha retenido la sabiduría de cada una de ellas. Muchas veces se refieren a algún Piscis, porque una vida en este signo puede ser tanto la más difícil de todas las obligaciones que pueda elegir un alma como una ocasión de alcanzar la realización perfecta. En tanto que Aries representa el nacimiento en el zodiaco, Piscis representa la muerte y la eternidad. El Pez es el duodécimo signo, compuesto de todo lo que ha sucedido antes, y su naturaleza es una mezcla de todos los otros signos, es decir, algo bastante difícil de hacerle frente.

Piscis lleva en su interior la afición discutidora de todos los signos de aire, el amor de la naturaleza de los signos de tierra y las llameantes aspiraciones de todos los signos de fuego. Pero no es signo cardinal ni fijo. El Pez es mutable siempre y, en este aspecto, puro y no diluido. La única y peculiar cualidad que tiene origen en el interior de su propio signo es su extraño poder de salirse de si mismo y ver el ayer, el hoy y mañana como una unidad. Debe a otros signos su amor a la música y al arte, lo mismo que el extraordinario desarrollo de sus sentidos y su versatilidad, pero su profunda sabiduría y compasión le pertenecen solamente a él, que los va entresacando del conocimiento combinado de todas las experiencias humanas.

El pez no se caracteriza por lo bien que se cuida. Lo más fácil es que gaste la mayor parte de su energía sobrante (que no tiene en exceso) ayudando a los familiares que tienen problemas o asumiendo las cargas de sus amigos. Es posible que tenga dificultades emocionales o económicas, y cualquiera de ellas puede tener graves efectos sobre la salud de piscis, que en general, no es muy buena para empezar. El Pez debe ahorrar sus energías y no dejarse sucumbir a los estimulantes o sedantes, a la fatiga y a la presión de emergencias ajenas.

Aparentemente tienen el metabolismo lento y a eso se debe que con frecuencia se despiertan todavía somnolientos e indiferentes. Los malos hábitos alimenticios pueden provocarles problemas con el hígado y los intestinos, y perturbaciones digestivas. Sus pulmones no son fuertes.

Sin embargo, tienen gran resistencia interior, y uno de los desafíos de Neptuno es el descubrimiento y el aprovechamiento de esta fuerza latente. La gente de Piscis puede conseguir o superar todo lo que se propongan.

El humor es una de sus armas secretas. Son maestros de la sátira, y pueden hacerte retorcer bajo una observación brillante que te lanzan de manera tan despreocupada que es imposible entender su sentido exacto o su intención.

Alberga un gran sentimiento de piedad y un gran deseo de ayudar a los débiles y enfermos. Procura entender el corazón de los desdichados y de los solitarios, de los fracasados e inadaptados, por desagradables que sean o por mas que los rechace la sociedad.

Su comprensión fluye de él, junto con cualquier ayuda practica que pueda ofrecer. Percibe todos los vicios y todas las virtudes, y conoce todas las añagazas. Por eso son muchos los Peces que visten el hábito de sacerdote o del monje y pasan la vida en la plegaria y contemplación.

Absorbe todos los dolores y todas las alegrías como si fueran propios.

La gloriosa imaginación de Piscis, la maravilla de su humor travieso y el sentido neptuniano de la belleza pueden crear la más delicada -y también la más eternamente perdurable- obra de prosa o poesía. En realidad, sin sus esfuerzos artísticos y la belleza de sus sentimientos el mundo poco podría hacer; dejaría de girar.

No muchos son los que pueden seguir a Piscis y sumergirse en su acuática naturaleza marina, no importa si nada corriente abajo hacia el olvido, apenas una forma más en el cardumen vasto y movedizo, o si lucha contra la corriente para vencer la turbulencia de los rápidos y encontrar la serenidad en aguas calmas y puras. Es más fuerte de lo que cree y más prudente de lo que sabe, pero Neptuno oculta ese secreto mientras él no lo descubre por sí mismo”.