Nicolas Sarkozy, ex presidente de Francia fue condenado a 3 años de cárcel

Nicolás Sarkozy fue acusado de corrupción y soborno durante su gestión como presidente de Francia. La sentencia fue debido una investigación en su contra por corrupción y tráfico de influencias.

Fue condenado hoy a tres años de prisión por corrupción y tráfico de influencias, lo que le convierte en el segundo ex inquilino del Elíseo en ser sentenciado a una pena de cárcel.

El Tribunal de París precisó que dos de esos años de cárcel están exentos de cumplimiento y que el tercer año de prisión firme puede ser convertida en detención domiciliaria o vigilancia con un brazalete electrónico.

Se dictaminó que hubo un «pacto de corrupción» entre el mandatario de 66 años, su abogado habitual Thierry Herzog y el ex magistrado Gilbert Azibert, que fueron condenados a la misma condena.

Nicolás Sarkozy. Fotografía: AFP

La fiscalía había solicitado una pena de cuatro años de prisión, dos de los cuales fueron firmes, alegando que la imagen presidencial se había visto «afectada» por este caso.

Sarkozy fue condenado por haber intentado corromper, junto con Herzog, a Azibert, cuando éste era juez del Tribunal Supremo.

Según los antecedentes de la acusación, el ex mandatario de Francia buscaba obtener informaciones cubiertas por el secreto profesional e influir en las diligencias abiertas ante la alta jurisdicción relacionada con el denominado caso Bettencourt.

A cambio, habría ofrecido a Azibert su ayuda para obtener un puesto de prestigio al que éste aspiraba en Mónaco, aunque nunca lo consiguió.

Antes de él, solo Jacques Chirac, su antecesor y mentor político, fue juzgado y condenado por malversación de fondos públicos cometida cuando era alcalde de París, pero debido a problemas de salud nunca compareció ante la corte.

La histórica condena a Sarkozy, que puede apelar la sentencia, se produce dos semanas antes de que se abra otro proceso en el que está implicado el ex presidente, el de las presuntas irregularidades sobre la financiación de su campaña para las elecciones presidenciales de 2012.

Sarkozy, quien dirigió Francia de 2007 a 2012, negó las acusaciones y se declaró víctima de una caza de brujas por parte de fiscales financieros que, según él, usaron medios excesivos para investigar en sus asuntos.

Sin embargo, sus cinco años como presidente de Francia, fueron marcados por una crisis económica, su cuestionado estilo de vida e incluso su relación con la farándula del país, tras ser pareja de la cantante y modelo Carla Bruni.

En 2012 buscó la reelección, pero la mayoría de la ciudadanía francesa decidió por su rival Francois Hollande. Muchos se cansaron del estilo duro y fuerte de su discurso, el cual prometió bolsillos con dinero en 2007, tras ver que en cinco años se determinaron medidas de corte más impopular.