¿Fue el Mariscal López un socialista?

Con el sugestivo título de “Las Ideologías Políticas en tiempos del Mariscal López” se publicaba allá por el año 1974 en la revista Cuadernos Republicanos, Tomo 9, un ensayo elaborado por el finado intelectual Dr. Oscar Paciello.

Con una metodología clara, sencilla, expone el autor sobre su perspectiva con respecto a las ideologías en tiempos de López, analizando coyunturas ideológicas regionales y cotejando una de ellas con un documento de la época: El Semanario de abril de 1863.

El autor comienza el trabajo definiendo a la ideología; “Siguiendo a Cuvillier, diremos que por ideología no ha de entenderse otra cosa que un sistema de ideas, pero un sistema de ideas que se halla en conexión más o menos estrecha con el ambiente o entorno social en cuyo seno nace y se desarrolla.”

“Cuvillier   también    precisa    que   -las ideologías no constituyen nunca sistemas- tal cual son concebidas por sus autores, sino que más qué nada están en relación con el lugar, con la época, con  la estructura social. Hay ideologías que tratan de justificar una determinada situación social, otras, de manera crítica, incluso anticipan la realidad por venir”.

Continúa luego manifestando el objetivo de la publicación:

“Nuestro propósito, pues, es tratar de desentrañar cuáles eran las ideologías predominantes en la época del Mariscal López. Cuáles ideas que movilizaban las actitudes políticas en aquéllos álgidos momentos da nuestra historia; poner de relieve, con estricto criterio histórico, que tales actitudes únicamente pueden ser consideradas sobre los parámetros de ese tiempo histórico, y eludir, como con frecuencia e irreflexiblemente se ha hecho, la extrapolación temporal de nuestras ideas en una época del pasado”.

Europa en la época.

“Como hemos apuntado, la ideología se halla en intima conexión con una época, con un ambiente, con una situación histórica concreta. Consiguientemente, para avanzar en nuestra investigación se impone fijar esquemáticamente el marco de la realidad histórica de la época. Bien sabemos que la revolución industrial organizó al mundo de una manera interdependiente. De suerte que mal podríamos hablar de las ideologías en la época del Mariscal López sin hacer referencia concreta a las ideologías predominantes en los centros de poder mundial de la época. Se impone una rápida hojeada histórica de la situación concreta por la que atravesaban, principalmente, Francia e Inglaterra”.

“Concretamente ésta vivía las profundas transformaciones derivadas de la llamada Revolución Industrial”, sostiene en referencia a Inglaterra, y prosigue:

“Como consecuencia de tan intensas transformaciones podemos concluir que: a) Inglaterra como dueña de los mares luego de la batalla de Trafalgar organiza su desarrollo económico a escala mundial. Inicialmente había sido proteccionista de su comercio e industria. Como consecuencia de estas transformaciones se erige en la campeona del «libre cambio»; b) El poder realmente es detentado por la burguesía industrial y los antiguos terratenientes -la llamada «transacción victoriana» -, el sufragio es limitado pues no existía sufragio universal; c) la ideología predominante es la ideología liberal que según Hayes significaba: INTELECTUALMENTE, libre pensamiento, ensalza la técnica, la civilización mecánica, considerando la religión como asunto de conciencia individual; EN ECONOMIA: el máximo individualismo, libertad de ocupación, de profesión, de comercio y de contratación, y a cualquier intervención del Estado; EN POLITICA: abstención total del Estado en materia económica, estímulo a la enseñanza y fomento de algunas obras públicas. Su ideal de gobierno era el gobierno constitucional, representativo, parlamentario: mucha libertad individual y pocas contribuciones.”

“Entretanto, en Francia, la situación arrancaba del desastre de Napoleón. La restauración sucumbía con la revolución de 1830 y allí emerge la figura de Luis Felipe, prototipo de monarca burgués, quién para el efecto, desde luego se había asegurado el apoyo financiero del capitalismo inglés.”

Tiempo después, “Luis Napoleón, sobrino de Napoleón Bonaparte, accede a la primera magistratura de la Republica Francesa. La revolución del 48 como es llamado este movimiento tuvo honda repercusión en toda Europa. Es lo cierto que tuvo la virtud de concitar numerosos movimientos populares; es la época que afloran mas fuertes que nunca los sentimientos socialistas -de esta época en el Manifiesto Comunista- paralelamente con otro poderoso movimiento de ideas: el nacionalismo. Luís Napoleón concilia principalmente estos dos fuertes movimientos: un socialismo de corte sansimoniano, y se erige en campeón del Nacionalismo.”

Entonces así, Napoleón III erige; “El Segundo Imperio -régimen autoritario que fomenta la economía y la banca- se nos muestra, en ciertos aspectos, como la tardía realización de los sueños sansimonianos».

Pero, ¿Quién fue Saint Simón?

“Claude Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simón es un aristócrata que participó de la guerra americana, perdió su fortuna con la revolución francesa, recuperó gran parte de ella en especulaciones hábiles, para terminar sus días otra vez en la pobreza”.

Nos cuenta el autor, aclarando luego, que en aquella época el conde era considerado socialista, pero que esta expresión tenia “un sentido diferente al socialismo marxista de hoy en día”. Apela a Durkheim que sostuvo; ‘Se llama socialismo a toda doctrina que reclama el que todas las funciones económicas o algunas de ellas que son actualmente difusas, se conecten con las centros directores y conscientes de la sociedad”.

Continua el Dr. Paciello: «la sustitución de lo difuso por lo organizado, la oposición al liberalismo por el dirigismo, el estatismo es el carácter más acusado de estas tendencias que demandan, desde luego, a) alto desarrollo del comercio y la industria; b) desarrollo del Estado y c) que se haya constituido una gran industria. El objetivo del socialismo sansimoniano, es pues, la reforma de la sociedad”.

“Se propone a tal fin la transformación de la sociedad, comenzando por mejorar lo más rápidamente posible la existencia moral y material de la clase más pobre”.

“Esencialmente Saint Simón y los sansimonianos plantean la organización eficiente de la producción; la redistribución -pero no la eliminación- de la propiedad privada, el mantenimiento de jerarquías en la sociedad, -a cada cual según su capacidad-. En una palabra, reacciona contra los males sociales de una época y confía en la capacidad del hombre para, mediante la racional organización de la sociedad, transformar las condiciones de los más menesterosos. Estas son algunas de las ideas centrales del sansimonismo”.

Habiendo hecho el recorrido teórico a grandes rasgos por los centros de poder Europeos volvemos hacia América.

Escribe Oscar Paciello; “La situación en América, en gran medida es tributaria del movimiento ideológico europeo. La revolución de la independencia reconoce el influjo de las ideas libertarias de la revolución francesa y también alguna tradición comunera hispánica. En los hechos, sin embargo, en la época de su independencia surgen las contradicciones propias de toda sociedad que accede a la descolonización, por una parte instituciones políticas ajenas a su realidad socio cultural; y por el otro, la tremenda presión de los países más desarrollados.»

“En el caso concreto de Sudamérica y más en la hoy llamada Cuenca del Plata, esta situación es claramente perceptible. Por un lado se cuentan los defensores del libre comercio, los inflamados defensores de las instituciones liberales y por otra parte, los representantes de la realidad autóctona que sin conseguir forjar un modelo político propio, adoptan formas y actitudes muchas veces contradictorias y retrógradas. En la Argentina ese enfrentamiento encontrará el cuño, no siempre feliz, de la oposición entre civilización y barbarie publicitada por Sarmiento”.

“Como lo demostraría Puiggrós se trataba más bien del enfrentamiento entre toda una estructura socio-económica desarrollada en el coloniaje, con pequeñas artesanías e industrias locales, frente a la penetración del gran capital y sus manufacturas que condenaban a su liquidación a todo ese mundo colonial.”.

“Frente a ese panorama, aquí en el Paraguay se instauraría un gobierno fuerte como única respuesta posible frente a las doctrinas libre-cambistas en boga en la época que en la práctica se traducían en la expropiación de las riquezas básicas de los pueblos en las que tornaban concreción práctica. Alberto Preda Llamosas señaló las concomitancias ideológicas del gobierno de don Carlos Antonio López con las doctrinas socialistas. A nuestra vez, en el trabajo Legado Histórico de Cerro Corá, destacamos el enfrentamiento ideológico entre el liberalismo triunfante en el Plata con el nacionalismo paraguayo”.

¿De qué naturaleza es este nacionalismo? ¿Cuáles son sus presupuestos ideológicos?

“He aquí la gran interrogante. El presente trabajo, por tanto no aspira sino a constituir un principio de aproximación teórica a esas grandes interrogaciones. Y como principio de trabajo, nada más natural que apelar a testimonios de la época».

El Semanario.

“Era ésta una publicación prácticamente oficial del gobierno de aquella época. Recorriendo sus páginas hemos creído advertir algunas respuestas a los interrogantes antes señalados”.

“En todo caso, lo que queda bien claro en esto, primera aproximación, es que las ideas socialistas no eran desconocidas aquí en el Paraguay. No podían serlo, desde luego, puesto que un fluido movimiento de ideas es evidente a través de sus páginas. Francisco Solano López con su comitiva había estado en Europa en una época de gran desarrollo de tales ideas y el modelo napoleónico (el de Luís Napoleón) indudablemente se ofrecía como un modelo bastante bien articulado que merecía la más seria consideración, y a través de ello, las ideologías que lo sustentaban. De la lectura de los testimonios de la época y del hecho objetivo de la publicación de tales ideas, se sigue, sin el menor género de dudas, que el Paraguay de aquella época en modo alguno comulga con las ideas liberales predominantes en América, pero en franco reflujo para la época”.

Si frente a la ideología liberal se erigía una ideología de índole socializante, ¿Qué clase de socialismo seria éste? Creemos advertir la predominancia de las ideas sansimonianas, ya que está bien claro que no existe alusión alguna a las ideas de Marx. En comprobación de cuanto venimos manifestando, por vía de apéndice, reproducimos a continuación una nota aparecida en -El Semanario-. en la época del Mariscal López”.

El texto del Semanario aludido por el Dr. Oscar Paciello puede encontrarse en el Archivo Nacional. No obstante, próximamente el equipo de Mayoría estaría publicando una transcripción.

¿Fue el Gobierno del Mariscal López, un gobierno socialista?