La industria de la molienda de soja tuvo el peor inicio de año de su historia

Febrero arrastra los problemas generados por el clima y el 2021 se presenta complicado para la industria de la molienda por los constantes cambios de reglas, por lo que el año podría cerrar con caídas por 3° año consecutivo.

El 2021 arrancó con el menor registro de molienda que se tiene hasta el momento para el mes de Enero, con apenas 15.434 toneladas procesadas. Este volumen representa una disminución del orden del 56% con relación al primer mes del 2020 y marca un inicio muy difícil para este año.

Imagen: Gentileza.

El procesamiento de soja tuvo su peor enero histórico, procesando solamente 10.334 toneladas.

Este mal comienzo se debe a los eventos climáticos que se sufrieron durante la campaña sojera 2020/2021, que obligaron a que se dieran retrasos en la época de siembra para una importante zona productiva y que incluso generaron dificultad para la cosecha de aquellos productores que sembraron sin estos retrasos. 

Imagen: Gentileza.

Considerando este inicio tan negativo, revertir la situación en el año va a resultar una tarea por demás compleja, debido a las limitaciones que impone la misma capacidad instalada y la incertidumbre que vive el sector debido a los constantes cambios en las reglas.

Por su parte, el ingreso de divisas en enero creció un 23% respecto de enero de 2020, debido al aumento de los precios internacionales de los granos y los productos industrializados.

De mantenerse la situación actual de muy buenos precios que se ha visto en los últimos meses, los ingresos podrían continuar esta tendencia positiva en lo que queda del año, aunque el impulso volvería a ser por la exportación de granos, que debería mostrar mayor dinamismo en los próximos meses.

El volumen exportado del complejo soja de enero fue el más bajo desde el 2011, con 211.158 toneladas. Este valor implica además una caída del 50% con relación al promedio de los últimos tres años para este mes.

Impulsados por el crecimiento en la participación dentro del complejo soja del aceite, la harina y la cascarilla (gracias a los excedentes exportables del 2020) la participación de las industrias de la CAPPRO trepó al 85%.