Audios filtrados: OGD, Caballero y Lippmann reciben irrisoria condena

Un tribual de Sentencia condenó a prisión a Oscar González Daher, Raúl Fernández Lippmann y Carmelo Caballero, por Asociación Criminal y Tráfico de Influencia, en el marco del juicio por el caso conocido como Audios Filtrados.

OGD recibió una condena de 2 años de prisión con suspensión de la condena, además se le impuso siete años de impedimento para ejercer la función pública al exsenador misma condena que recibió Raúl Fernández Lippmann, mientras que Carmelo Caballero fue condenado a 1 año, 8 meses de cárcel y 5 años de inhabilitación para ejercer la función pública.

El Tribunal de Sentencias estuvo compuesto por los jueces Juan Carlos Zárate, Héctor Capurro y María Fernanda de Zúñiga. La Fiscalía solicitó 7 años para el ex senador González Daher y una inhabilitación de 7 años para ejercer funciones públicas, mientras que para Lippmann 6 años y 6 meses de cárcel e inhabilitación para ejercer cargos públicos por 6 años y 6 meses.

Para el abogado Carmelo Caballero, la pena solicitada fue de 4 años y 6 meses de cárcel, como también una prohibición para ejercer la abogacía por 4 años y 6 meses, por los hechos de tráfico de influencia y asociación criminal.

“Vamos a ver la decisión que se tomó y los fundamentos, porque existe una contradicción al sostener que existe Tráfico de Influencias, pero no Asociación ya que son tres personas y la organización jerárquica es obvia, no hace falta ser doctrinario en el derecho para determinar que hay una jerarquía y una organización, hay un plan previo y está destinado a cometer hechos punibles, o sea que el sentido común da esa conclusión”, dijo el fiscal Rodrigo Estigarribia al término del juicio.

Por su parte, la fiscal Natalia Fuster afirmó que había elementos suficientes para condenar en el caso denominado electroexcavadora, así como también la Asociación Criminal “y una vez que estén los fundamentos que va a estar el 5 de enero, vamos a evaluar las posibilidades de las apelaciones”.

Fúster aseguró que los audios, cuestionados por la defensa por su forma de obtención, nunca fueron incluidos como evidencias, “lo que sí fue incluido fue una transcripción literal, que eso ya se había hecho en la audiencia preliminar, y en base a eso el Ministerio Público sí pudo demostrar en juicio con los otros elementos que sí fueron admitidos que eran las declaraciones”.