Homilía del 8 de Diciembre: Corrupción, el peor de los males y sus consecuencias son peores que la COVID 19

En una atípica misa central por el Día de la Virgen de Caacupé, con cero fieles participando, el obispo Ricardo Valenzuela hizo un llamado a que la situación de la pandemia nos haga enfrentar los problemas con la participación de todos y cuyos beneficios puedan ser disfrutados por todos.

“No permitamos que los más débiles sean olvidados. Crezcamos en solidaridad, en la búsqueda de nuevos caminos hacia un mundo nuevo con los muchos problemas y oportunidades que enfrentamos”, dijo durante la homilía central.

Posteriormente, cerca del final de la celebración el obispo leyó una carta al pueblo paraguayo, señalando la similitud con la carta que dirigió el obispo Juan Sinforiano Bogarín el 31 de diciembre de 1918, en plena pandemia de la llamada “gripe española”.

En ella lanzó una crítica contra la ambición desmedida, indicando que “nadie puede servir a dos señores”, en referencia a “servir a Dios y al dinero”.


“Poner fin al idilio con el infortunio”

“Pudo haber sido peor la situación pero la fe del pueblo nos mantuvo fuertes y unidos”, dijo y destacó la actitud solidaria del pueblo. Llamó a todos a que esta situación de la pandemia “sea una oportunidad de transformación, un cambio de conducta y poner fin a este idilio con el infortunio”, haciéndose eco de las palabras del escritor Augusto Roa Bastos.

“Observamos con tristeza tantas muertes y precariedad de infraestructura, a pesar de las nuevas unidades sanitarias; tantos profesionales de la salud sin equipos ni salarios acordes; tanta impunidad en torno a la narcopolítica que concentra la opinión pública”, dijo.

“La narcopolítica es un lastre que arrastra nuestro pueblo”, sentenció. Citando al Papa Francisco, el obispo Valenzuela manifestó “Pecadores sí, corruptos, no”. Argumentó que la corrupción es el peor de los malos y sus consecuencias son peores que el ataque del virus en la actualidad.

“El infortunio no se enamoró del Paraguay, Jesucristo se enamoró del Paraguay”, remarcó.


Celebración atípica

La celebración central de Caacupé, y las misas previas del novenario, se celebraron sin público como medida para mitigar la propagación del covid-19.

En la ciudad de Caacupé rige desde este lunes a las 18:00 una restricción total a la circulación, que se extiende hasta el mediodía de este martes.

El obispo anunció al finalizar la celebración que la imagen de la Virgen de Caacupé recorrerá la capital Asunción y el Área Metropolitana en un helicóptero de las Fuerzas Armadas.