Caso isla San Francisco: Fiscala ambiental imputa a empresarios vinculados a megacasino

Intervenciones en el ecosistema del río Paraguay detectadas en la anunciada construcción de un complejo hotelero y casinos en la Isla San Francisco derivó en la imputación por Delitos ambientales contra dos empresarios vinculados al proyecto.

Tras la recusación realizada contra el fiscal original del caso por parte del representante legal de la firma Vimérica que llevaba a cabo el proyecto el caso pasó a la fiscala de la Unidad Número 2 de la Fiscalía Ambiental, Lisa Martínez Amarilla.

Así la Agente Fiscal presentó el escrito de imputación contra Rodrigo Itaurralde, representante legal de la firma Vimérica, y Paul Norman Helmers, propietario de la empresa de Refulados Signature y en cuyas oficinas también estarían asentadas las oficinas de Vimérica.

De acuerdo al escrito se tienen varios elementos de sospecha sobre que el Plan de Gestión Ambiental, el cual Vimérica debía cumplir, fue ejecutado de manera insuficiente pues se constató que para el trabajo de refulado o relleno de la Isla San Francisco se extrajo arena de una islote o banco de arena (según el Ministerio del Ambiente).

Según la imputación fiscal, además de observar el sobreseimiento de un sumario en contra de ambos iniciado por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), en donde sólo de limitó la institución a debatir si era un banco de arena o un islote no tomándose en cuenta que el sitio, según informes de la propia cartera y de técnicos del Ministerio Público, se constató que el mismo tenia un «propio ecosistema bien estructurado con un sustrato superior bien formado por una vegetación superior dominada principalmente por la especie de Sauce propicia para el habitat de la fauna nativa».

ImagenPero además de esta aparente violación a la leyes ambientales se pudo verificar que la firma Signature de Paul Hermers partió en dos este lugar, que tenia su propio ecosistema, a pesar que el mismo se encontraba fuera del área de préstamo establecida por la licencia ambiental. Además de esto último, según el escrito fiscal, estos trabajos de refulado no sólo afectaron al islote o banco de arena sino también a la propia Isla San Francisco sin que se haya puesto en ejecución en correspondiente plan de mitigación ambiental.