Con la reducción del contrabando, la industria aceitera paraguaya demostró que puede abastecer el mercado local

Un informe de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO) revela que la Industria Aceitera local puede abastecer a todo el mercado paraguayo, lo que quedó claro tras la reducción del contrabando durante los primeros meses de la cuarentena sanitaria.

De acuerdo al relevamiento de datos, durante la Fase 1 de Cuarentena Total, se registró una abrupta caída del contrabando debido a los estrictos controles fronterizos por parte del Estado, lo que a su vez generó un aumento en la demanda interna de aceites comestibles.

Durante marzo y abril las ventas de las aceiteras nacionales aumentaron considerablemente, hasta posicionarse en un 48% por encima del promedio de 2019, superando las ventas de aceite de origen dudoso.

Las industrias aceiteras locales estuvieron a la altura de las circunstancias y lograron abastecer al mercado local con bastante holgura, satisfaciendo la sorpresiva necesidad de los consumidores en tiempo y forma.

Además, las aceiteras demostraron conciencia social al no aumentar los precios al consumidor aprovechando la coyuntura, lo que si se ocurrió en otros sectores que subieron precios de productos muy solicitados, como las farmacias con los tapabocas y alcoholes.

Durante la Fase 2, Cuarentena Inteligente, se relajaron los controles fronterizos, lo que derivó en el aumento significativo del contrabando de aceites comestibles, afectando nuevamente la competitividad y ventas los aceites paraguayos.

PÉRDIDAS MILLONARIAS 

La actividad informal a lo largo del año, teniendo en cuenta los precios de venta al consumidor de los diferentes productos y las 1.476 toneladas mensuales de aceites y grasas que se consumen a nivel nacional, los números son alarmantes.

Las ventas de productos ilegales y de origen dudoso superan las 1.476 toneladas mensuales, equivalentes a US$ 34,67 millones anuales con un perjuicio fiscal en concepto del IVA no ingresado de aproximadamente US$ 3,15 millones, más la evasión del impuesto a la renta.

El mayor perjuicio del contrabando es la expulsión de decenas de trabajadores paraguayos de los puestos laborales en las industrias aceiteras nacionales.

LA SALUD, ANTE TODO

Los aceites nacionales procesados a partir de semillas oleaginosas producidas en el país llegan al consumidor con altos estándares de calidad similares a los de los mejores productos del exterior.

Por el contrario, los aceites de origen dudoso representan un grave riesgo para la salud de la población, tanto por su exposición directa al sol en la calle, durante horas, días y semanas, como por las malas condiciones de almacenamiento.