Microbiota, el nuevo órgano

 

Por Dr. Pablo Peña Báez* 
pablorpenab@gmail.com
CLÍNICA MASQUELIER

Las ciencias de la salud han evolucionado en los últimos 200 años, generando grandes saltos, que llevaron a grandes avances en el ámbito de la salud.

Los dos grandes saltos de la medicina de estos últimos años han cambiado nuestra forma de ver la salud, han cambiado paradigmas. El primer gran salto se dio a finales del siglo XVIII cuando Edward Jenner aplicaba la primera vacuna contra la varicela al niño James Phipps. Luego, el segundo salto fue en el año 1928, cuando Alexander Fleming, observando el crecimiento de hongos en su laboratorio, descubría el antibiótico penicilina.

Estos dos grandes saltos de la medicina han salvado incontables vidas, permitieron que niños no mueran por la viruela mayor o queden gravemente afectados por la poliomielitis en el caso de las vacunas y permitiendo a adultos tratarse de enfermedades antes mortales, como la tuberculosis, lepra, sífilis o gonorrea, cambiando nuestra percepción de la muerte y la salud.

Pero a la par que estas enfermedades infectocontagiosas ocasionadas por virus y bacterias fueron disminuyendo, concomitantemente han aumentado en los últimos cincuenta años las enfermedades autoinmunes, crónico degenerativas y el cáncer, llevando al mundo científico a preguntarse: ¿Qué está ocurriendo?


Los últimos 20 años están siendo testigos de otro gran salto en las ciencias de la salud, de hecho conocido como el tercer gran salto de la medicina, salto en el cual estamos inmersos y lo estamos viviendo con el descubrimiento de la microbiota y de los probioticos y los efectos que ellos tienen sobre nuestro cuerpo.


¿Qué es la microbiota y qué es el microbioma?

El termino MICRO significa pequeño y el termino BIOTA, vida, significando «la pequeña vida en nosotros». Se diferencia con MICROBIOMA, que es esta pequeña vida que se relaciona con nosotros y tiene un efecto sobre nosotros, cambiando la forma de ver al ser humano como un cumulo de millones de células a verlo como millones de células interaccionando de forma dinámica, cambiando constantemente con millones de seres vivos diminutos, microoscopicos, imposibles de ver a simple vista, denominados microbiota y a la relación microbioma.

Este nuevo paradigma ve al ser humano como un todo de células y microorganismos que conviven en simbiosis, generándose un estado de equilibrio u homeostasis, un superorganismo compuesto por las células y estos microorganismos bacterias, virus, hongos y parásitos que interfieren en nuestros genes, concepto conocido como epigenetica, es decir, ellos pueden generar cambios en nosotros. Increíble, ¿verdad?

¿Pero, existen bacterias patógenas o malas?

Sí existen, por supuesto; existen virus, hongos y parásitos, pero la gran minoría son malas.
La gran mayoría son bacterias, virus, hongos y parásitos buenos que producen sustancias que interfieren en nuestro cuerpo, que enseñan al sistema inmune a tolerar lo extraño, que nos defienden incluso de otros microorganismos.

En los últimos diez años se viene relacionado el desequilibrio en la microbiota, denominado disbiosis, con numerosas enfermedades como el parkinson, alzhéimer, diabetes mellitus, obesidad, enfermedad del hígado graso no alcohólico, autismo, síndrome de colon irritable e infarto agudo de miocardio. No como único factor, pero sí encontrándose relación con la disbiosis.

Aún queda mucho por investigar y mucho por conocer; sabemos poco de este nuevo y
alucinante mundo de la microbiota, pero sí sabemos con certeza que debemos cuidarla y para ello debemos tener en cuenta los factores que la afectan, como ser:


Mujer comiendo una ensalada.1. Alimentación. Existe evidencia científica suficiente que demuestra que la alimentación interfiere sobre la microbiota y esta sobre nuestro cuerpo y que cambios en la
alimentación pueden generar cambios sobre ella.

Por lo tanto se vuelve indispensable tener a la FIBRA como un aliado para generar un
estado de eubiosis o equilibrio de la microbiota. La fibra que se encuentra en verduras,
frutas, consumir colores, también en granos y cereales pero de origen natural y sin
abusar de ellos, en resumen consumir FIBRA como alimento base.

También introducir en nuestra alimentación, pese a que los conocemos poco aún en nuestra
cultura, a los ALIMENTOS FERMENTADOS como ser la kombucha, el kefir, el chucrut, el kefir y el sí conocido yogurt. Son alimentos que contienen bacterias buenas, pedacitos de ellas o sus metabolitos.

Por último, evitar ALIMENTOS ULTRA PROCESADOS llenos de azucares, colorantes,
conservantes, químicos agregados que degradan el mismo, sean del origen que sea,
siempre buscar el alimento más natural.


2. Además se vuelve demasiado importante consumir AGUA, pero no solo la cantidad de tres litros por día, si no la mejor calidad de agua. Agua filtrada, con filtros de calidad
garantizada y también en recipientes de vidrio o acero inoxidable, evitando el plástico,
material muy utilizado en los últimos cuarenta años, pero sobre el cual los estudios
están encontrando cada vez más efectos nocivos sobre la salud.


stres3. También es sumamente importante aprender a MANEJAR EL ESTRÉS, a manejar las emociones, los sentimientos, tomar conciencia de que el cerebro interfiere sobre la
microbiota y viceversa. Entonces aprender conceptos sobre REBAR (Reducción del
Estrés Basado en la Atención Plena), conceptos sobre psicología positiva o
neuroplasticidad. Esto se vuelve fundamental para aprender a relajar la mente, los sesenta
mil pensamiento, llevar al cerebro hacia un estado de reposo alfa, saliendo del estado
beta al que normalmente estamos sometidos cuando estamos atentos a algo,
trabajando, aprendiendo, leyendo (es decir, ahora mismo, mientras lees este texto)
etc.


El ejercicio físico es contagioso4. El ejercicio físico se vuelve otro pilar fundamental para mantener la microbiota sana, el estado inflamatorio corporal bajo y la salud que queremos, practicarlo diariamente, sin pasarnos en intensidad ni tiempo, disfrutando lo que estamos haciendo.


5. Por último y de gran importancia el consumo adecuado de medicamentos, como analgésicos o antibióticos, que al ser consumidos de forma exagerada también afectan la microbiota generando daño. Los debemos consumir? Sí, cuando son necesarios; si los consumimos podemos complementarlos con una buena alimentación y con probióticos.


Habiendo conocido la importancia de la microbiota, algunas enfermedades que se
relacionan con su desequilibrio o disbiosis y las formas de cuidarlas, te invitamos a que tomes conciencia de la importancia de ellos y empieces a cuidarla con tus hábitos
diarios, así vamos rumbo a un envejecimiento saludable, rumbo a un estilo de vida
saludable, rumbo a la salud plena.


Tel: (595 – 21) 602050/614939
Asunción – Paraguay

 

*Dr. Pablo Peña
 – Médico, egresado de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, año 2010.
– Post graduación en Medicina Orto molecular por FAPES – Brasil
– Master en Microbiota Humana – Universidad Cardenal Herrera – España
– Director Médico de Masquelier Medicina Integrativa
– Presidente de la Sociedad Paraguaya de Medicina y Nutricion Ortomolecular
– Presidente de la Sociedad Paraguaya de Microbiota, Probioticos y Prebioticos