Imputaron a 36 personas por los disturbios en Ciudad del Este

La Fiscalía presentó imputación contra 36 personas que estarían implicadas en los hechos de violencia que se registraron en la noche del 29 de julio en Ciudad del Este, luego de que el Gobierno anunciara un retroceso de fase en la cuarentena inteligente a causa del contagio masivo de covid-19 en Alto Paraná.

Los agentes fiscales Lolia Zunilda Martínez, Luis Trinidad, Edgar Torales y Estela Mary Ramírez presentaron imputación por los supuestos hechos punibles de Perturbación de la Paz Pública y Resistencia.

Los imputados son Aldo David Barrios Gómez (27), Juan Carlos Schwarzemberger Otazú (31), Cristian Rubén Benítez Chamorro (30), Richard Gustavo Cantero Sosa (22), Adolfo Samuel Armoa Armoa (20), Francisco Javier Guachire Giménez (28), Amado Villalba Alcaraz (29), Ángel Marcelo Gamarra Escurra (30), Héctor Daniel González Ortellado (20) y José Adrián Gamarra Escurra (22).

La lista continúa con Elio Gustavo Fernández (40), Antonio Alfredo Giménez (22), Basilio Soriano Mendoza (47), Pedro Juan Álvarez Amarilla (50), Alan Ariel Amaral Rodríguez (18), Óscar Alfonzo Barrios (22), Diego Armando Gauto (21), Iván Federico Brítez Acuña (18), Cristhian Iván Villalba Barreto (20), César Antonio Brizuela Brizuela (30), Jorge Daniel Alfonzo Ortega (23), Rodrigo Daniel Quiñónez González (19) y Bernardino Gómez Ramírez (24).

Igualmente, están procesados: Daniel Rodrigo Candia Samudio (25), Óscar Ariel Chaparro (35), Roni Rodrigo González Brítez (20), Amílcar Ruiz Franco (22), Lorenzo Carlos Melgarejo Galeano (19), Jonathan Gustavo Ledezma Salinas (18), Gustavo Javier Vera González (23), Sixto Ramón Martínez Ferreira (18), Fabio Armando Toledo Fernández (31), Plinio Alberto Amarilla (31), José Junior Franco Piñánez (18), Isacc Abenego Colmán González (18) y Wilson Rodrigo González González (19).

Estas personas, según las pesquisas, estuvieron involucradas en la manifestación en las inmediaciones de la Aduana y la rotonda Oasis del microcentro de Ciudad del Este, una medida de fuerza en contra del decreto presidencial que retrotrae a fase cero la cuarentena inteligente.

La movilización en principio era pacífica, hasta que en horas de la noche la violencia se hizo presente. Los imputados fueron individualizados como los que presumiblemente cometieron actos violentos contra las autoridades apostadas en el lugar, perturbando de esa manera la paz pública y supuestamente se resistieron al procedimiento de policías y militares.

Durante la protesta resultaron heridos los marinos Juan Esquivel y Moisés Arce. Los intervinientes detuvieron a los sospechosos y requisaron un revólver y 9 cartuchos sin percutir, además de un rifle de fabricación casera.

Esa noche incluso se produjeron saqueos a tiendas, farmacias y hasta casillas de pequeños comerciantes, aprovechando que la policía intentaba dispersar a los manifestantes.

Todos los imputados se encuentran recluidos en la base de la Dirección de Policía de Alto Paraná, a disposición del Ministerio Público y del Juzgado Penal de Garantías, a cargo de la magistrada María de Fátima Burró. La Fiscalía pidió 6 meses de plazo para la investigación.