Dos vacunas en desarrollo contra el covid-19 generan expectativa

Un laboratorio británico y uno chino se encuentran desarrollando proyectos de vacuna que según los últimos resultados produjeron “respuesta inmunitaria importante”, de acuerdo a la revista médica The Lancet, que publica los resultados de los ensayos clínicos.

La Universidad de Oxford, en asociación con AstraZeneca, desarrolla uno de los proyectos que generó «una fuerte respuesta inmunitaria» en un ensayo con más de 1.000 pacientes, y el segundo, apoyado por Cansino Biologics, provocó una fuerte reacción de anticuerpos en otro ensayo en la mayoría de los aproximadamente 500 participantes, según la agencia de noticias AFP que se hace eco de la publicación de la revista médica.

El segundo proyecto de vacuna fue realizado en Wuhan (China) por investigadores de varios organismos, entre ellos la Escuela militar de ciencias médicas, financiados por el grupo de biotecnología cotizado en bolsa en Hong Kong, CanSino Biologics.

«Si nuestra vacuna se revelara eficaz, es una prometedora opción, ya que este tipo de vacuna puede ser fabricada fácilmente a gran escala» expuso Sarah Gilbert, investigadora de Oxford.

Las vacunas están basadas en un adenavirus modificado, que no se replica, lo que las convierte en más seguras en especial para los pacientes más frágiles

Ninguno de estos dos ensayos generó efectos indeseables graves. Los efectos secundarios más observados fueron fiebre, fatiga y dolor en el punto de inyección de la vacuna.

«No se sabe todavía si esos niveles de inmunidad pueden proteger contra la infección (…) ni si esa vacuna puede proteger a los más frágiles de las formas graves de Covid-19», sostuvo Jonathan Ball, profesor de virología molecular en la universidad de Nottingham, Reino Unido, que no participó en el estudio.

Se están desarrollando unas 200 candidatas a vacunas, 23 de las cuales están en fase clínica, probadas en el humano.

«Es un resultado positivo, pero queda aun un largo camino por recorrer», declaró Michael Ryan, director de situaciones de urgencia sanitaria en la Organización Mundial de Salud (OMS).

Ambas vacunas, la de Oxford como la de CanSino están basadas en adenovirus, del chimpancé la primera, humano para la segunda, una familia de – virus muy común que provoca especialmente resfríos.

Fueron genéticamente modificados para producir la proteína del coronavirus Sars-CoV-2. La idea es que el sistema inmunitario del paciente pueda luego «reconocer» si está realmente infectado.